
Literal: Holder.
En la mayoría de los casos, los holders son participantes expertos que invierten en activos prometedores y los mantienen hasta que consideran que ha llegado el momento adecuado, siguiendo una estrategia de “comprar y olvidar”. Esta metodología requiere paciencia, confianza en el potencial del activo y la disciplina necesaria para ignorar las fluctuaciones del mercado a corto plazo.
☝️ No confundas a los holders con los bagholders, quienes venden sus posiciones ante la primera señal de ganancia o pérdida.
Así, hold (en inglés: hold) hace referencia a una estrategia de inversión orientada a retener criptomonedas y otros activos para obtener potenciales beneficios a largo plazo conforme su valor se incrementa con el tiempo. Durante el periodo de tenencia, los precios de los activos pueden experimentar caídas significativas, algo habitual en numerosos instrumentos financieros, pero a largo plazo estos activos suelen ofrecer un crecimiento sólido.
Esta estrategia no se limita únicamente a los holders de criptomonedas; los inversores en acciones, bonos, oro y otros activos financieros también ponen en práctica el holding. La filosofía holding parte de la premisa de que la tenencia a largo plazo genera mayores retornos que el trading frecuente. Tiene especial aceptación entre inversores conservadores, que confían en el valor fundamental de sus activos y están dispuestos a esperar a que su potencial se materialice.
Un holder es un inversor que mantiene una posición en criptomonedas a largo plazo y no realiza operaciones frecuentes. Los holders confían en el crecimiento del activo a lo largo del tiempo y contribuyen a la estabilidad del mercado.
La Holder Strategy consiste en la retención a largo plazo de criptoactivos. Entre sus ventajas destacan menores costes de operación, menor presión emocional y el potencial de apreciación del activo. Entre las desventajas se encuentran la volatilidad del mercado, posibles pérdidas y la pérdida de oportunidades de trading a corto plazo.
Los holders se enfrentan a la volatilidad de precios, el riesgo de liquidez y el riesgo de crédito. Para gestionar el riesgo de forma efectiva conviene diversificar la cartera, monitorizar continuamente los activos y dimensionar adecuadamente las posiciones según la estrategia.
Un holder mantiene activos a largo plazo para beneficiarse de su apreciación, mientras que un trader compra y vende activamente para aprovechar las fluctuaciones del precio. Los holders obtienen rendimientos más estables, mientras que los traders asumen mayores comisiones y tributan más por las ganancias a corto plazo.
Para destacar como holder, se requieren determinación, paciencia y disciplina. Son fundamentales el conocimiento profundo del proyecto, una perspectiva a largo plazo, resiliencia emocional ante la volatilidad y una planificación estratégica. La mentalidad clave: confiar en el potencial del activo, evitar decisiones impulsivas y perfeccionar continuamente la propia experiencia.











