El 06/03/2026 de 13:45 a 14:00 (UTC), el precio de ETH experimentó una fluctuación significativa, con una caída a corto plazo del 1.53%. El precio osciló bruscamente entre 2019.21 y 2051.26 USDT, con una amplitud del 1.56%. Se concentraron órdenes de venta de alta frecuencia, aumentando la atención del mercado, con un volumen de operaciones en aumento, y una mayor divergencia entre compradores y vendedores, lo que llevó a un sentimiento de cautela en el mercado.
La principal causa de esta fluctuación fue que las grandes cuentas y ballenas redujeron rápidamente sus posiciones tras un rebote a corto plazo, lo que provocó una rápida liberación de ventas elevadas y generó presión de venta en el mercado en un corto período. En el nivel de ETF, continuó la salida de fondos, con algunas instituciones adoptando estrategias de espera o reducción de posiciones, lo que hizo que ETH rindiera peor que Bitcoin. Al mismo tiempo, en el mercado de derivados con apalancamiento alto, la caída a corto plazo activó órdenes de stop-loss y liquidaciones en cadena, ampliando aún más la fuerza de la caída del precio.
Además, los datos en cadena muestran una salida continua de fondos de los exchanges, con una salida cercana a 700 millones de dólares en una semana, algunos transferidos a protocolos DeFi o a carteras frías, pero con una capacidad limitada de captura de valor en la red principal. Las transferencias de grandes cantidades y las acciones de las ballenas se diversifican: algunas grandes cuentas continúan acumulando, mientras que otras reducen sus posiciones tras el rebote. En el aspecto macro, el rebote de las acciones estadounidenses, la fortaleza de Bitcoin y la entrada de fondos en el mercado de criptomonedas desde el mercado de valores de Corea del Sur impulsaron la volatilidad a corto plazo. La preferencia por el riesgo se recuperó, pero la estructura de flujo de fondos mostró una diferenciación. La relajación de riesgos geopolíticos globales y las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal también brindaron cierto soporte al mercado.
El riesgo de volatilidad a corto plazo sigue siendo alto, ya que la resistencia en los niveles de 2100-2140 dólares no se ha superado de manera efectiva, lo que ha afectado la confianza de los alcistas. Los inversores deben prestar atención a los cambios en los soportes en el rango de 1900-2100 dólares, los flujos de fondos en ETF, las transferencias de ballenas y la actividad en cadena. No se debe subestimar el riesgo de liquidaciones en derivados con apalancamiento alto; el entorno macroeconómico y las estrategias de las instituciones siguen siendo puntos clave para la observación futura. Continúe monitoreando la información del mercado y tomando precauciones contra ajustes bruscos e imprevistos.