Los analistas advierten que la Ley CLARITY debe ser aprobada por un comité del Senado antes de abril, o las posibilidades de aprobación en 2026 disminuirán drásticamente.
La disputa sobre las recompensas de stablecoins entre bancos y empresas de criptomonedas sigue siendo el principal obstáculo legislativo.
Debates adicionales sobre regulación DeFi, autoridad de la SEC y protecciones para desarrolladores podrían retrasar aún más el proyecto de ley.
Una ventana legislativa cada vez más estrecha podría detener la propuesta de la Ley CLARITY de EE. UU., un proyecto de ley diseñado para establecer reglas para los mercados de activos digitales. Según Alex Thorn, jefe de investigación de Galaxy Digital, la medida debe pasar por un comité del Senado antes de finales de abril. Thorn advirtió que no cumplir con ese plazo podría reducir drásticamente las posibilidades de aprobación en 2026.
Alex Thorn explicó las preocupaciones sobre el calendario en una declaración pública en X. Dijo que la legislación debe llegar al pleno del Senado a principios de mayo. Según Thorn, el tiempo en el pleno del Senado sigue reduciéndose. Cada retraso disminuye la probabilidad de aprobar la legislación sobre estructura de mercado este año.
Las prioridades de agenda en Washington también complican el calendario. El Líder de la Mayoría del Senado, John Thune, indicó que los legisladores primero abordarán la Ley SAVE America. Esa propuesta requeriría que las personas muestren prueba de ciudadanía estadounidense al registrarse para votar.
Como resultado, la legislación sobre activos digitales podría esperar hasta abril. Sin embargo, Thorn dijo que la votación en el comité sigue siendo el paso procedimental clave. Sin ella, la ley podría tener dificultades para avanzar en 2026.
Actualmente, los legisladores no están de acuerdo sobre si los emisores de stablecoins pueden ofrecer rendimientos o recompensas. El tema se ha convertido en el principal conflicto que retrasa la Ley CLARITY. Los grupos bancarios tradicionales argumentan que las recompensas podrían retirar depósitos de los bancos. Mientras tanto, las empresas de criptomonedas dicen que los incentivos podrían ampliar la utilidad de las stablecoins.
Thorn señaló que el debate sobre las recompensas domina la discusión actual. Sin embargo, advirtió que puede no ser el último obstáculo. Otras cuestiones políticas podrían surgir una vez que termine la disputa sobre las recompensas. Entre ellas, la regulación de las finanzas descentralizadas y las protecciones para los desarrolladores de blockchain.
Pueden surgir complicaciones adicionales por los debates sobre la autoridad reguladora. Los legisladores todavía discuten el equilibrio de poder entre agencias como la SEC.
Thorn también mencionó las disposiciones éticas y las protecciones para desarrolladores como posibles puntos críticos. Estas cuestiones siguen sin resolverse en gran medida a puertas cerradas.
Las versiones preliminares anteriores ilustran las divisiones políticas. Un borrador de discusión del Comité de Banca del Senado publicado en enero siguió un proceso en gran parte partidista. Sin embargo, los legisladores continúan explorando compromisos. La senadora Angela Alsobrooks dijo que tanto los grupos bancarios como los de criptomonedas podrían necesitar concesiones.
Los analistas externos también permanecen cautelosos respecto al calendario. El banco de inversión TD Cowen advirtió que una legislación más amplia sobre criptomonedas podría retrasarse hasta 2027. Bajo ese escenario, las reglas finales podrían no entrar en vigor hasta 2029.