Blockfills ha presentado una solicitud voluntaria de protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 el 15 de marzo de 2026, después de haber suspendido depósitos y retiros por preocupaciones financieras desde el 11 de febrero.
La firma institucional de comercio de criptomonedas Blockfills ha presentado oficialmente una solicitud voluntaria de protección por bancarrota bajo el Capítulo 11, un movimiento que llega más de un mes después de que la firma suspendiera depósitos y retiros. La presentación, realizada el 15 de marzo de 2026 en el Tribunal de Quiebras de EE. UU. para el Distrito de Delaware, sigue a un período de incertidumbre intensa para las partes interesadas.
El 11 de febrero de 2026, la firma citó “condiciones recientes del mercado y financieras” como la razón para suspender los servicios de depósito y retiro. Inicialmente, Blockfills enmarcó la pausa como una medida temporal para “restaurar la liquidez”, pero tras cuatro semanas de silencio, la firma ahora admite que una reestructuración supervisada por el tribunal es el único camino viable a seguir.
Sin embargo, en su primera declaración, Blockfills sugirió que la plataforma no había quedado completamente inactiva, ya que a los usuarios todavía se les permitía abrir y cerrar posiciones en los mercados spot y de derivados. Blockfills mantiene que esta funcionalidad limitada fue diseñada para proteger tanto a la firma como a sus clientes mientras la dirección trabajaba “mano a mano” con los inversores para buscar una resolución rápida.
Según la declaración de la compañía, la presentación se realizó después de “amplias discusiones” con un grupo diverso de partes interesadas. El equipo de Blockfills afirma que han trabajado “incansablemente” para evaluar todas las alternativas financieras, incluyendo colaborar directamente con los acreedores para llegar a un acuerdo. El equipo también exploró posibles ventas o fusiones para estabilizar el negocio y buscó fuentes adicionales de capital para restaurar la plataforma.
Mientras tanto, los documentos judiciales revelan que, aunque la compañía poseía activos valorados entre 50 y 100 millones de dólares, las obligaciones oscilaban entre 100 y 500 millones de dólares. Se dice que los acreedores de la empresa varían entre 1,000 y 5,000 entidades.
La firma ha enfatizado su compromiso con la transparencia, señalando que ha organizado sesiones informativas y oportunidades con la alta dirección durante el proceso previo a esta presentación.
“Esta presentación permitirá a la firma implementar una reestructuración ordenada mientras mantiene la transparencia y la supervisión a través del proceso supervisado por el tribunal”, afirmó la compañía, añadiendo que proteger los intereses de los clientes sigue siendo su “máxima prioridad”.
A pesar de la presentación, Blockfills dice que continúa comprometida a colaborar constructivamente con sus partes interesadas y ha prometido actualizaciones regulares según lo requieran los avances.