
El influencer estadounidense en trading ImanTrading publicó recientemente un video de investigación en YouTube, en el que acusa a TJR (Tyler Riches), un influencer con millones de seguidores, de tener múltiples dudas respecto a sus habilidades de trading y origen de su riqueza. Las acusaciones incluyen falsificación de resultados, sobreinscripción en cursos y ganancias tras promocionar criptomonedas. El video generó un amplio debate y desató una discusión en la comunidad de criptomonedas en Taiwán sobre prácticas como mostrar carteras simuladas, exagerar historias de enriquecimiento y la comercialización de cursos pagos.

(Origen: YouTube)
En el video, ImanTrading presenta una serie de acusaciones concretas, centradas en:
Contradicciones en las capturas de pantalla de resultados: La captura de pantalla de MetaTrader que muestra una ganancia de 100,000 dólares, en los primeros días de popularidad de TJR, tiene una fecha anterior al momento en que supuestamente pidió dinero a amigos para hacer trading. El denunciante cuestiona: si ya tenía 100,000 dólares en ganancias, ¿por qué aún necesitaba pedir fondos a otros?
Registro de operaciones ingresado manualmente: El rendimiento mostrado en las transmisiones en vivo de TJR proviene de una aplicación de registro de operaciones en la que los datos son ingresados manualmente, no de una cuenta oficial de un broker. El denunciante opina que esto, en teoría, puede permitir exagerar los resultados.
Pérdidas en trading por cuenta de terceros sin reembolso: El video muestra que TJR, entre 2021 y 2022, recaudó fondos de amigos universitarios prometiendo hacer trading en su nombre. Los fondos terminaron en pérdidas, y algunos amigos tuvieron que contactar a sus familias para recuperar el dinero. El inversor Frank, por ejemplo, no recibió reembolso hasta julio de 2022.
Sobreinscripción en cursos: El curso “Mastermind” afirma tener un cupo limitado a 30 personas para asesoría personalizada, pero algunos estudiantes afirman que en realidad hay más de 500 inscritos, dificultando obtener asesoría individual. Con un costo de 4,000 dólares por alumno, se estima que los ingresos del curso superan los 2 millones de dólares.
El video también recopila varios proyectos de criptomonedas promocionados por TJR. Los denunciantes señalan que algunos tokens, tras su promoción, experimentaron rápidas subidas de precio seguidas de caídas superiores al 90%. Los datos en la cadena muestran que las billeteras relacionadas con TJR compraron tokens antes de la promoción y vendieron después, obteniendo ganancias, con gastos de promoción que se estiman en 45,000 dólares. Además, señalan que en la audiencia de TJR hay muchos adolescentes, y que algunos contenidos enseñan a menores a evadir restricciones de edad para abrir cuentas de trading, además de atraer a jóvenes sin experiencia mediante autos lujosos y estilos de vida ostentosos para que compren sus cursos.
El patrón revelado en el caso de TJR se asemeja mucho a problemas que han persistido en la comunidad de criptomonedas en Taiwán durante años. Los observadores del mercado identifican tres fenómenos frecuentes:
Falsificación de carteras simuladas como reales: Algunas cuentas muestran constantemente capturas de pantalla de “ganancias en trading”, pero se sospecha que estos registros provienen de cuentas simuladas. Como las operaciones simuladas no involucran fondos reales, es más fácil crear resultados exagerados, generando la ilusión de “ricos de papel”.
Exageración de historias de enriquecimiento: En plataformas sociales aparecen con frecuencia casos de éxito como “multiplicar pequeños ahorros” o “convertir unos pocos miles en cientos de miles”, acompañados de autos lujosos y estilos de vida ostentosos. Sin embargo, generalmente carecen de registros completos de operaciones o de resultados a largo plazo, y se interpretan más como estrategias de marketing para atraer tráfico.
Comercialización de comunidades pagadas: La venta de señales, servicios de trading guiado o cursos a través de Telegram, Discord o grupos privados se ha convertido en un método habitual para monetizar seguidores. La verdadera capacidad de estos “profesores” para hacer trading de forma estable sigue siendo objeto de controversia en el mercado.
El denunciante ImanTrading acusa a TJR de que sus resultados de trading provienen de un registro manual en una aplicación, no de una cuenta real, y que el curso, que afirma tener un cupo limitado a 30 personas para asesoría personalizada, en realidad tiene más de 500 inscritos. Además, señala que antes de la promoción de criptomonedas, TJR construyó posiciones y vendió después de la promoción. Hasta ahora, TJR no ha respondido oficialmente a estas acusaciones, y el caso sigue en desarrollo.
Una cartera simulada usa fondos virtuales para practicar trading, sin riesgo real, por lo que es más fácil mostrar resultados ideales. Si un influencer en trading presenta capturas de pantalla de carteras simuladas como si fueran resultados reales, engaña a sus seguidores o estudiantes sobre sus verdaderas capacidades, constituyendo una forma de engaño al consumidor.
Las principales formas de verificar incluyen: solicitar informes oficiales de cuentas en brokers regulados en lugar de capturas de pantalla hechas por uno mismo; revisar resultados a largo plazo en lugar de solo capturas con altas ganancias; comprobar si la venta de cursos es su principal fuente de ingresos; y estar atento a movimientos de fondos en la cadena relacionados con la promoción de tokens.