Gate News informa que, el 19 de marzo, varias instalaciones energéticas en la región del Golfo Pérsico fueron atacadas recientemente, lo que provocó un aumento significativo en los precios del petróleo y del gas natural. Los precios de los futuros de gas natural en Europa se dispararon aproximadamente un 35%, alcanzando más del doble de los niveles previos a la guerra; el precio de los futuros de Brent (el referencia internacional del petróleo) subió a un máximo de 118 dólares por barril. Los incidentes específicos incluyen: un misil iraní que causó daños graves a una instalación en Qatar que alberga la mayor planta de licuefacción de gas natural del mundo; una instalación de gas en Abu Dabi que fue cerrada tras ser alcanzada por fragmentos caídos durante una operación de intercepción; dos refinerías en Kuwait que se incendiaron tras ataques con drones; un dron que cayó en una refinería cerca del Mar Rojo, y Arabia Saudita está evaluando las pérdidas causadas por este ataque. Además, según dos fuentes, el puerto de Yanbu en Arabia Saudita ha suspendido las operaciones de carga de petróleo. El ataque a Qatar ha generado preocupaciones sobre un posible aumento adicional a largo plazo en los precios de la energía. Aunque una vez que termine el conflicto, el transporte de petróleo y gas a través del estrecho de Hormuz podría reanudarse, cualquier instalación de producción gravemente dañada en la región podría tardar más en recuperarse.