El grupo financiero japonés SBI Holdings, a través de su plataforma de activos digitales SBI VC Trade, anunció que a partir del 19 de marzo de 2026 lanzará oficialmente el servicio de préstamo de “USDCレンディング (USDC Lending)”, permitiendo a los usuarios prestar USDC, la stablecoin respaldada por dólares, a la plataforma y recibir intereses durante el período acordado. La compañía afirma que esta es la primera vez que un operador con licencia en Japón ofrece un servicio similar basado en stablecoins. La primera fase ofrecerá un ciclo de 12 semanas con una tasa de interés anual del 10%, y una vez normalizado, se espera mantener aproximadamente un 5% de rendimiento anual. Esto no solo introduce una nueva opción de ingreso en dólares para el mercado minorista japonés, sino que también extiende el papel de las stablecoins en Japón, de ser “monedas digitales negociables en dólares” a convertirse en “herramientas financieras digitales utilizables”.
Fuente de la imagen: SBI VC Trade
Según el anuncio de SBI VC Trade, este nuevo servicio en esencia es una operación de préstamo al consumidor, donde los usuarios prestan su USDC a la plataforma, y al vencimiento la plataforma devuelve el principal y los intereses en USDC. La primera fase dura 12 semanas, con una tasa de interés anual del 10%, y en condiciones normales se planea ofrecer aproximadamente un 5% de rendimiento anual. Cada cuenta puede solicitar hasta 5,000 USDC por cada ciclo de recaudación, y en principio no se permite la cancelación anticipada.
El gobierno enfatiza que este producto no es un depósito en moneda extranjera, ni está cubierto por seguros de depósito o productos bancarios gestionados de forma convencional. Los usuarios deben asumir riesgos de crédito de la plataforma y la volatilidad del precio durante el período de tenencia.
SBI tiene una posición muy clara respecto a este producto: por un lado, empaqueta USDC como una “herramienta de rendimiento en dólares” más fácil de entender; por otro, intenta extender el uso de las stablecoins desde un simple medio de intercambio hasta una herramienta financiera más cercana a las prácticas tradicionales. La compañía también compara esta iniciativa con los depósitos en dólares comunes en Japón, que generalmente ofrecen tasas anuales entre 0.01% y 4%, y señala que USDC Lending, bajo condiciones de mercado favorables, podría ofrecer rendimientos superiores. El desarrollo de las stablecoins en Japón depende primero de la legislación y luego de la apertura del mercado. Si se analiza el servicio de SBI en un contexto más amplio, se puede ver que el papel de las stablecoins a nivel global ha evolucionado rápidamente. Visa, en su página dedicada a stablecoins, indica que la oferta global de stablecoins en circulación supera los 272 mil millones de dólares, y en los últimos 12 meses, el volumen de transacciones globales ajustado alcanzó los 10.2 billones de dólares, demostrando que las stablecoins ya no son solo una herramienta de cobertura en el mercado de criptomonedas, sino que están convirtiéndose en infraestructura clave para pagos transfronterizos, liquidaciones en cadena y circulación de dólares digitales. Circle también afirmó a principios de este año que el volumen de transacciones en la cadena de USDC en el tercer trimestre de 2025 alcanzó los 9.6 billones de dólares, un aumento del 680% anual, reflejando que las aplicaciones de las stablecoins se están extendiendo desde los intercambios hacia las finanzas institucionales, pagos, liquidaciones y mercados de capital. Por eso, empresas como Visa, Circle y varias instituciones financieras importantes consideran las stablecoins como piezas fundamentales de un “sistema financiero nativo de Internet”. La introducción del servicio de rendimiento USDC por parte de SBI no es un evento aislado, sino una representación local de la transición de las stablecoins desde “productos del mundo cripto” a “productos financieros” a nivel global. El interés en Japón radica en que su camino de desarrollo de stablecoins es claramente diferente de muchos otros mercados: no creció de manera descontrolada y luego regulada, sino que primero estableció un marco legal y luego abrió gradualmente el mercado. La Financial Services Agency (FSA) de Japón explica que los principios básicos para las “stablecoins de tipo moneda digital” en el país exigen que estén vinculadas al valor de moneda fiduciaria, que prometan redención a par, y que los emisores sean bancos, transferencias de fondos o fideicomisos, además de ofrecer derechos claros de redención y cumplir con las normativas AML/CFT. En contraste, stablecoins como Terra, que son algoritmos de estabilización, o aquellas sin capacidad de redención en moneda fiduciaria, se consideran activos digitales comunes en Japón y no están protegidas por la legislación específica de stablecoins. El avance emblemático del mercado japonés: USDC rompe el hielo Tras la reforma legal de 2022, las enmiendas a la Ley de Transacciones de Fondos y las regulaciones complementarias se implementaron en 2023, formalizando la regulación de las stablecoins y su circulación, además de introducir el sistema de “Instrumentos de Pago Electrónicos” y sus proveedores de servicios. La FSA también incorporó las transferencias de stablecoins en el marco de Travel Rule, KYC y reportes de transacciones sospechosas, demostrando que Japón ha dado una respuesta clara sobre la legalidad de las stablecoins: pueden existir legalmente, siempre que estén integradas en un sistema financiero supervisado. Dentro de este marco, el evento que simboliza la concreción del mercado de stablecoins en Japón fue la obtención de licencia por parte de SBI VC Trade y su liderazgo en la introducción de USDC. En marzo de 2025, SBI VC Trade completó el registro como “Proveedor de Servicios de Intercambio de Instrumentos de Pago Electrónicos”, convirtiéndose en la primera empresa en Japón en obtener esta certificación y en poder gestionar stablecoins. Posteriormente, Circle anunció una colaboración con SBI y, el 26 de marzo de 2025, inició oficialmente la circulación de USDC en Japón. Esto significa que la “legalidad” de las stablecoins en Japón está prácticamente resuelta, y la “difusión” entra en una nueva fase, pasando de una circulación regulada por unos pocos intermediarios autorizados a un uso más amplio en plataformas de intercambio, escenarios de pago y gestión de fondos empresariales.