Goldman Sachs informó que, el 24 de marzo, debido al aumento vertiginoso de los precios del petróleo y el gas natural, la probabilidad de que la economía estadounidense entre en recesión en los próximos 12 meses se elevó al 30%, un aumento de 5 puntos porcentuales respecto a las expectativas previas. El impacto de los precios de la energía, junto con el endurecimiento de las condiciones financieras causado por el conflicto en Oriente Medio y la disminución gradual del efecto de la importante reforma fiscal aprobada por el presidente Trump el verano pasado, llevó al economista jefe de Goldman Sachs, Hazos, a ajustar al alza su pronóstico de la tasa de desempleo para fin de año, hasta el 4,6%. Goldman Sachs sigue anticipando que la Reserva Federal reducirá las tasas en septiembre y diciembre. La firma también prevé que el crecimiento del PIB en la segunda mitad de este año será inferior a la tendencia, con una tasa de crecimiento anualizada entre el 1,25% y el 1,75%. Debido a la persistente interrupción en el transporte de energía a través del estrecho de Ormuz, Goldman Sachs revisó al alza sus pronósticos de precios del petróleo para este año a principios de la semana. La firma afirmó que este conflicto impulsará la inflación global y reducirá la tasa de crecimiento del PIB mundial en 0,4 puntos porcentuales, aunque en el peor de los casos, el impacto en el PIB podría duplicarse o incluso triplicarse.