BlockBeats informa que, el 25 de marzo, según fuentes cercanas, Irán está reforzando su control sobre el estrecho de Ormuz mediante mecanismos semioficiales, exigiendo que los barcos de tránsito presenten listas de tripulación y carga, y cobrando tarifas a algunos buques de alto valor.
Se dice que la aprobación relacionada requiere la autorización de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, y que los cobros se transmiten en su mayoría a través de intermediarios, principalmente dirigidos a petroleros y buques de transporte de gas licuado. Actualmente, el paso por el estrecho está restringido, con una disminución notable en el número de barcos que lo atraviesan, siendo la mayoría barcos relacionados con Irán o con países amigos de Irán.
Aunque las autoridades iraníes afirman que el estrecho “sigue abierto”, en realidad el tráfico no ha vuelto a la normalidad. Como resultado, el suministro de energía en varios países asiáticos está bajo presión, y países como India ya enfrentan escasez de gas licuado de petróleo.
Los análisis señalan que, a medida que la escalada de conflictos en la región continúa, la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, una vía energética clave a nivel mundial, se está intensificando.