Trump suspende los aranceles, la UE se ríe y luego llora.
Trump ha suspendido los aranceles punitivos del 50% a la Unión Europea, esta noticia parece ser un "respiro", pero al mirarla de cerca es casi una "película de terror en una comedia". Se pensaba que después del 1 de junio, los coches alemanes, los zapatos italianos y el queso francés iban a subir de precio, pero el presidente de repente levantó la mano y dijo: "Pausa, hablemos de nuevo." La UE estaba tan feliz que quería bailar un tango, pero al entrar la razón, se dio cuenta de que esta pausa no es un cese, sino un retraso de una bomba de tiempo. La acción de Trump puede considerarse un modelo de guerra psicológica. No impone impuestos, pero te hace vivir bajo la sombra de "pronto serás gravado". Las empresas no se atreven a expandirse, no se atreven a aceptar grandes pedidos, e incluso el euro tembló de nervios. Este "truco de pausa" es realmente ingenioso porque deja al mercado con "tortura de incertidumbre". Trump no está usando suma ni resta, sino que está utilizando la técnica de retraso: espera que tú te desordenen. Lo más sorprendente es que en el Parlamento Europeo, un montón de representantes que originalmente estaban listos para "luchar hasta el final", ahora están divididos internamente. Algunos dicen que deberían seguir hablando, otros dicen que deberían atacar proactivamente. Tal vez Trump esté esperando a que la UE se autodestruya primero, y luego él pueda dar un golpe diciendo "Estoy dispuesto a hablar, pero ustedes están demasiado desordenados". En resumen: Trump no presionó el botón de los aranceles, sino que activó el "interruptor del pánico" de la UE. Este movimiento se llama "rendirse al enemigo sin luchar".
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#特朗普延迟加征欧盟关税
Trump suspende los aranceles, la UE se ríe y luego llora.
Trump ha suspendido los aranceles punitivos del 50% a la Unión Europea, esta noticia parece ser un "respiro", pero al mirarla de cerca es casi una "película de terror en una comedia".
Se pensaba que después del 1 de junio, los coches alemanes, los zapatos italianos y el queso francés iban a subir de precio, pero el presidente de repente levantó la mano y dijo: "Pausa, hablemos de nuevo." La UE estaba tan feliz que quería bailar un tango, pero al entrar la razón, se dio cuenta de que esta pausa no es un cese, sino un retraso de una bomba de tiempo.
La acción de Trump puede considerarse un modelo de guerra psicológica. No impone impuestos, pero te hace vivir bajo la sombra de "pronto serás gravado". Las empresas no se atreven a expandirse, no se atreven a aceptar grandes pedidos, e incluso el euro tembló de nervios.
Este "truco de pausa" es realmente ingenioso porque deja al mercado con "tortura de incertidumbre". Trump no está usando suma ni resta, sino que está utilizando la técnica de retraso: espera que tú te desordenen.
Lo más sorprendente es que en el Parlamento Europeo, un montón de representantes que originalmente estaban listos para "luchar hasta el final", ahora están divididos internamente. Algunos dicen que deberían seguir hablando, otros dicen que deberían atacar proactivamente. Tal vez Trump esté esperando a que la UE se autodestruya primero, y luego él pueda dar un golpe diciendo "Estoy dispuesto a hablar, pero ustedes están demasiado desordenados".
En resumen: Trump no presionó el botón de los aranceles, sino que activó el "interruptor del pánico" de la UE. Este movimiento se llama "rendirse al enemigo sin luchar".