Hablemos de mi codicia. Después de 15 años en el mercado de acciones, me encontré con una institución que me cobró 100,000 yuanes y me recomendó algunas acciones. Compré audazmente y además financié, alcanzando una ganancia máxima de más de seis millones. En junio del 15, se formó una clara estructura de doble techo. ¿No debería haber vendido? Sin embargo, el experto de la institución dijo que no vendiera ni una acción. Me encontré en un dilema; por un lado, estaba el patrón en M y por el otro, me decían que no vendiera. ¿Qué debía hacer? Luego pensé que, después de todo, había gastado cien mil en tarifas de servicio, así que mejor escucharía al experto... Al final, perdí todo y además me endeudé en dos o tres millones. Lo peor no fue solo perder dinero, sino que también perdí la confianza. Hermanos, recuerden mi lección.
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Hablemos de mi codicia. Después de 15 años en el mercado de acciones, me encontré con una institución que me cobró 100,000 yuanes y me recomendó algunas acciones. Compré audazmente y además financié, alcanzando una ganancia máxima de más de seis millones. En junio del 15, se formó una clara estructura de doble techo. ¿No debería haber vendido? Sin embargo, el experto de la institución dijo que no vendiera ni una acción. Me encontré en un dilema; por un lado, estaba el patrón en M y por el otro, me decían que no vendiera. ¿Qué debía hacer? Luego pensé que, después de todo, había gastado cien mil en tarifas de servicio, así que mejor escucharía al experto... Al final, perdí todo y además me endeudé en dos o tres millones. Lo peor no fue solo perder dinero, sino que también perdí la confianza. Hermanos, recuerden mi lección.