Goldman Sachs ha revisado al alza su previsión del precio del oro en su último informe, elevando el objetivo para diciembre de 2026 de 4300 dólares por onza a 4900 dólares. Este ajuste se basa en una entrada constante de fondos que ha impulsado al oro un 17% desde el 26 de agosto, incluyendo entradas en ETF occidentales y posibles compras de bancos centrales.
01 Ajuste de previsiones
Los analistas de Goldman Sachs señalan en el informe que, aunque el punto de partida del precio del oro ya es alto, esperan que todavía haya un potencial de aumento del 23% para finales de 2026.
Esta predicción se sustenta en varios factores clave: compras de bancos centrales, cambios en las tasas de interés y la diversificación en la asignación de activos del sector privado.
Entre 2025 y 2026, Goldman Sachs prevé que las compras de oro por parte de los bancos centrales se mantendrán en un promedio de 70 a 80 toneladas anuales. Es probable que los bancos centrales de los mercados emergentes continúen diversificando sus reservas hacia el oro.
Al mismo tiempo, la política monetaria de la Reserva Federal también apoya al oro. Goldman Sachs anticipa que la Fed reducirá las tasas de interés de los fondos federales en 100 puntos básicos en 2026, lo cual generalmente favorece el precio del oro.
Goldman Sachs destaca que el riesgo neto de la previsión actualizada del precio del oro sigue siendo mayor al alza, ya que el sector privado se está moviendo hacia un mercado de oro relativamente más pequeño para diversificación, lo que podría elevar las posiciones en ETF por encima de las predicciones basadas en las tasas de interés.
02 El consenso de las cuatro principales bancos
Goldman Sachs no es la única institución de Wall Street que apuesta por el oro. De hecho, los cuatro bancos más grandes del mundo —Bank of America, Deutsche Bank, Goldman Sachs y Morgan Stanley— pronostican que el oro alcanzará entre 4900 y 5300 dólares en 2026.
Bank of America apunta a un objetivo de 5000 dólares por onza, basado en el aumento del déficit estadounidense, la liquidez global persistente y el bajo interés de los inversores en oro.
Deutsche Bank estima un precio de 4950 dólares por onza, considerando que las compras de los bancos centrales, la finalización de las operaciones especulativas y una sólida estructura técnica a largo plazo impulsarán el aumento.
La previsión de Morgan Stanley es la más agresiva, alcanzando los 5300 dólares por onza, debido a que el oro volvería a funcionar como reserva de valor, la rentabilidad real de los activos tradicionales disminuiría y la confianza en las monedas fiduciarias a nivel global disminuiría.
03 Factores impulsores
Los bancos centrales globales se han convertido en actores clave en el mercado del oro. La participación del oro en las reservas de los bancos centrales ha subido del 13% en 2022 al 22% en 2025, siendo la mayor transformación en la historia moderna.
Esta demanda oficial ha creado una “base sólida e inquebrantable” para el oro.
El entorno de tasas de interés también avanza en la dirección favorable al oro. Ante las expectativas elevadas del mercado de que la Fed reducirá tasas, el oro se vuelve más atractivo en comparación con bonos, efectivo o productos de ahorro.
Las tensiones geopolíticas, las preocupaciones inflacionarias y los riesgos de depreciación monetaria también han llevado a inversores institucionales y particulares a incrementar sus posiciones en oro y ETF relacionados.
El informe de Goldman Sachs señala especialmente que las entradas en ETF occidentales y las posibles compras de bancos centrales son factores continuos en su marco de valoración, elevando efectivamente el punto de partida de sus previsiones de precio.
04 Volatilidad extrema en el mercado de criptomonedas
En contraste con la expectativa de una subida constante del oro, el mercado de criptomonedas experimentó una volatilidad extrema el 11 de diciembre. Después de que la Reserva Federal anunciara una reducción de 25 puntos básicos en las tasas, Bitcoin y otras criptomonedas alcanzaron brevemente máximos, para luego desplomarse en toda la línea.
Bitcoin subió de 92,9 mil dólares a 94,5 mil dólares, pero poco después cayó en línea, tocando mínimos cercanos a 92 mil dólares. Al 11 de diciembre, el Bitcoin cotizaba a 91,98 mil dólares, bajando un 0,77%.
Ethereum también mostró movimientos similares, alcanzando un máximo de 3440 dólares, pero luego cayó abruptamente a aproximadamente 3320 dólares. Otras criptomonedas como Cardano, XRP y Dogecoin bajaron más del 3%.
Esta volatilidad provocó que el mercado de criptomonedas sufriera liquidaciones agregadas por 302 millones de dólares, con 114,6 mil liquidaciones en total. De ellas, 166 millones en posiciones largas y 136 millones en cortos.
La mayor liquidación individual fue en Hyperliquid-BTC-USD, por valor de 23,185 millones de dólares.
05 Divergencias de mercado y reajustes institucionales
Frente a la volatilidad del mercado, las principales instituciones financieras están reevaluando sus previsiones sobre criptomonedas. La directora de investigación de activos digitales globales de Standard Chartered, Jeff Kendrick, ha rebajado considerablemente su previsión para Bitcoin.
Ahora, la institución estima que el precio de Bitcoin a finales de este año será de alrededor de 100,000 dólares, en comparación con la predicción previa de 200,000 dólares.
Kendrick atribuye el cambio en la previsión principalmente a la reciente venta masiva de Bitcoin. Desde su pico a principios de octubre, Bitcoin ha caído aproximadamente un 27%.
“La tendencia de los precios nos ha obligado a reajustar nuestras previsiones para Bitcoin”, afirmó. Además, Standard Chartered cree que los grandes tenedores de Bitcoin han llegado al “fin” de su ciclo de compra, aunque las entradas en ETF podrían “reducirse periódicamente”.
En contraste, el mercado del oro muestra una mayor estabilidad. Goldman Sachs considera que, a pesar del punto de partida alto, la subida del 23% prevista para 2026 se mantiene aproximadamente igual.
06 La elección entre activos de refugio y activos de riesgo
Las diferencias en el desempeño del mercado entre el oro y las criptomonedas resaltan el papel de distintas clases de activos en las carteras de inversión. El oro, como activo tradicional de refugio, suele tener un comportamiento estable en tiempos de incertidumbre, mientras que las criptomonedas exhiben alta volatilidad.
Para los inversores, comprender los diferentes impulsores de estos activos es crucial. El precio del oro está influido por políticas de bancos centrales, entorno de tasas, riesgos geopolíticos y expectativas de inflación.
El mercado de criptomonedas, por su parte, es más sensible a avances tecnológicos, regulaciones, liquidez del mercado y el sentimiento de los inversores.
Cabe destacar que la previsión optimista de Goldman Sachs para el oro no está exenta de riesgos. Factores que podrían frenar su subida incluyen un fuerte rebote en los mercados bursátiles globales, una política de la Fed inesperadamente restrictiva y una pausa en las compras por parte de los bancos centrales en niveles elevados de precios.
No obstante, Goldman Sachs considera que estos riesgos, aunque reales, no son suficientes para contrarrestar los impulsores estructurales a largo plazo en favor del alza.
De igual forma, el mercado de criptomonedas también enfrenta sus propios desafíos. La reciente caída de Bitcoin es atribuible a múltiples factores bajistas, incluyendo baja liquidez, incertidumbre sobre los recortes de tasas y especulaciones sobre que los principales compradores institucionales de Bitcoin podrían verse obligados a vender parte de sus tokens.
Perspectivas futuras
Al 11 de diciembre, Bitcoin volvió a caer cerca de los 90,000 dólares tras un breve repunte por encima de 94,000 dólares. Ethereum también descendió a unos 3,200 dólares. El precio del oro continúa avanzando hacia el objetivo de 4900 dólares de Goldman Sachs, con reservas de bancos centrales en aumento y entradas constantes en ETF.
Al ser consultado sobre la posibilidad de una reducción de tasas por parte de la Reserva Federal, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó que la reducción fue demasiado pequeña: “El ajuste ‘es bastante pequeño, debería doblar, al menos doblar’”. También criticó a Jerome Powell, presidente de la Fed, calificándolo de “rígido” y con “mente cerrada”.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Goldman Sachs pronostica con fuerza: en 2026 el oro apuntará a 4,900 dólares, ¿una superciclo para los activos de refugio?
Goldman Sachs ha revisado al alza su previsión del precio del oro en su último informe, elevando el objetivo para diciembre de 2026 de 4300 dólares por onza a 4900 dólares. Este ajuste se basa en una entrada constante de fondos que ha impulsado al oro un 17% desde el 26 de agosto, incluyendo entradas en ETF occidentales y posibles compras de bancos centrales.
01 Ajuste de previsiones
Los analistas de Goldman Sachs señalan en el informe que, aunque el punto de partida del precio del oro ya es alto, esperan que todavía haya un potencial de aumento del 23% para finales de 2026.
Esta predicción se sustenta en varios factores clave: compras de bancos centrales, cambios en las tasas de interés y la diversificación en la asignación de activos del sector privado.
Entre 2025 y 2026, Goldman Sachs prevé que las compras de oro por parte de los bancos centrales se mantendrán en un promedio de 70 a 80 toneladas anuales. Es probable que los bancos centrales de los mercados emergentes continúen diversificando sus reservas hacia el oro.
Al mismo tiempo, la política monetaria de la Reserva Federal también apoya al oro. Goldman Sachs anticipa que la Fed reducirá las tasas de interés de los fondos federales en 100 puntos básicos en 2026, lo cual generalmente favorece el precio del oro.
Goldman Sachs destaca que el riesgo neto de la previsión actualizada del precio del oro sigue siendo mayor al alza, ya que el sector privado se está moviendo hacia un mercado de oro relativamente más pequeño para diversificación, lo que podría elevar las posiciones en ETF por encima de las predicciones basadas en las tasas de interés.
02 El consenso de las cuatro principales bancos
Goldman Sachs no es la única institución de Wall Street que apuesta por el oro. De hecho, los cuatro bancos más grandes del mundo —Bank of America, Deutsche Bank, Goldman Sachs y Morgan Stanley— pronostican que el oro alcanzará entre 4900 y 5300 dólares en 2026.
Bank of America apunta a un objetivo de 5000 dólares por onza, basado en el aumento del déficit estadounidense, la liquidez global persistente y el bajo interés de los inversores en oro.
Deutsche Bank estima un precio de 4950 dólares por onza, considerando que las compras de los bancos centrales, la finalización de las operaciones especulativas y una sólida estructura técnica a largo plazo impulsarán el aumento.
La previsión de Morgan Stanley es la más agresiva, alcanzando los 5300 dólares por onza, debido a que el oro volvería a funcionar como reserva de valor, la rentabilidad real de los activos tradicionales disminuiría y la confianza en las monedas fiduciarias a nivel global disminuiría.
03 Factores impulsores
Los bancos centrales globales se han convertido en actores clave en el mercado del oro. La participación del oro en las reservas de los bancos centrales ha subido del 13% en 2022 al 22% en 2025, siendo la mayor transformación en la historia moderna.
Esta demanda oficial ha creado una “base sólida e inquebrantable” para el oro.
El entorno de tasas de interés también avanza en la dirección favorable al oro. Ante las expectativas elevadas del mercado de que la Fed reducirá tasas, el oro se vuelve más atractivo en comparación con bonos, efectivo o productos de ahorro.
Las tensiones geopolíticas, las preocupaciones inflacionarias y los riesgos de depreciación monetaria también han llevado a inversores institucionales y particulares a incrementar sus posiciones en oro y ETF relacionados.
El informe de Goldman Sachs señala especialmente que las entradas en ETF occidentales y las posibles compras de bancos centrales son factores continuos en su marco de valoración, elevando efectivamente el punto de partida de sus previsiones de precio.
04 Volatilidad extrema en el mercado de criptomonedas
En contraste con la expectativa de una subida constante del oro, el mercado de criptomonedas experimentó una volatilidad extrema el 11 de diciembre. Después de que la Reserva Federal anunciara una reducción de 25 puntos básicos en las tasas, Bitcoin y otras criptomonedas alcanzaron brevemente máximos, para luego desplomarse en toda la línea.
Bitcoin subió de 92,9 mil dólares a 94,5 mil dólares, pero poco después cayó en línea, tocando mínimos cercanos a 92 mil dólares. Al 11 de diciembre, el Bitcoin cotizaba a 91,98 mil dólares, bajando un 0,77%.
Ethereum también mostró movimientos similares, alcanzando un máximo de 3440 dólares, pero luego cayó abruptamente a aproximadamente 3320 dólares. Otras criptomonedas como Cardano, XRP y Dogecoin bajaron más del 3%.
Esta volatilidad provocó que el mercado de criptomonedas sufriera liquidaciones agregadas por 302 millones de dólares, con 114,6 mil liquidaciones en total. De ellas, 166 millones en posiciones largas y 136 millones en cortos.
La mayor liquidación individual fue en Hyperliquid-BTC-USD, por valor de 23,185 millones de dólares.
05 Divergencias de mercado y reajustes institucionales
Frente a la volatilidad del mercado, las principales instituciones financieras están reevaluando sus previsiones sobre criptomonedas. La directora de investigación de activos digitales globales de Standard Chartered, Jeff Kendrick, ha rebajado considerablemente su previsión para Bitcoin.
Ahora, la institución estima que el precio de Bitcoin a finales de este año será de alrededor de 100,000 dólares, en comparación con la predicción previa de 200,000 dólares.
Kendrick atribuye el cambio en la previsión principalmente a la reciente venta masiva de Bitcoin. Desde su pico a principios de octubre, Bitcoin ha caído aproximadamente un 27%.
“La tendencia de los precios nos ha obligado a reajustar nuestras previsiones para Bitcoin”, afirmó. Además, Standard Chartered cree que los grandes tenedores de Bitcoin han llegado al “fin” de su ciclo de compra, aunque las entradas en ETF podrían “reducirse periódicamente”.
En contraste, el mercado del oro muestra una mayor estabilidad. Goldman Sachs considera que, a pesar del punto de partida alto, la subida del 23% prevista para 2026 se mantiene aproximadamente igual.
06 La elección entre activos de refugio y activos de riesgo
Las diferencias en el desempeño del mercado entre el oro y las criptomonedas resaltan el papel de distintas clases de activos en las carteras de inversión. El oro, como activo tradicional de refugio, suele tener un comportamiento estable en tiempos de incertidumbre, mientras que las criptomonedas exhiben alta volatilidad.
Para los inversores, comprender los diferentes impulsores de estos activos es crucial. El precio del oro está influido por políticas de bancos centrales, entorno de tasas, riesgos geopolíticos y expectativas de inflación.
El mercado de criptomonedas, por su parte, es más sensible a avances tecnológicos, regulaciones, liquidez del mercado y el sentimiento de los inversores.
Cabe destacar que la previsión optimista de Goldman Sachs para el oro no está exenta de riesgos. Factores que podrían frenar su subida incluyen un fuerte rebote en los mercados bursátiles globales, una política de la Fed inesperadamente restrictiva y una pausa en las compras por parte de los bancos centrales en niveles elevados de precios.
No obstante, Goldman Sachs considera que estos riesgos, aunque reales, no son suficientes para contrarrestar los impulsores estructurales a largo plazo en favor del alza.
De igual forma, el mercado de criptomonedas también enfrenta sus propios desafíos. La reciente caída de Bitcoin es atribuible a múltiples factores bajistas, incluyendo baja liquidez, incertidumbre sobre los recortes de tasas y especulaciones sobre que los principales compradores institucionales de Bitcoin podrían verse obligados a vender parte de sus tokens.
Perspectivas futuras
Al 11 de diciembre, Bitcoin volvió a caer cerca de los 90,000 dólares tras un breve repunte por encima de 94,000 dólares. Ethereum también descendió a unos 3,200 dólares. El precio del oro continúa avanzando hacia el objetivo de 4900 dólares de Goldman Sachs, con reservas de bancos centrales en aumento y entradas constantes en ETF.
Al ser consultado sobre la posibilidad de una reducción de tasas por parte de la Reserva Federal, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó que la reducción fue demasiado pequeña: “El ajuste ‘es bastante pequeño, debería doblar, al menos doblar’”. También criticó a Jerome Powell, presidente de la Fed, calificándolo de “rígido” y con “mente cerrada”.