Web 3.0 representa una nueva etapa en la evolución de la World Wide Web. A diferencia de las dos primeras generaciones de Internet, esta versión enfatiza las características de descentralización de las aplicaciones y adopta ampliamente arquitecturas tecnológicas basadas en blockchain. Actualmente, Web 3.0 todavía está en desarrollo, sin un estándar de definición aceptado, e incluso la forma de expresarlo varía entre “Web3” y “Web 3.0”.
El núcleo de este concepto radica en la integración de tres elementos clave: primero, arquitecturas de aplicaciones y servicios descentralizados; segundo, la aplicación profunda de aprendizaje automático e inteligencia artificial para hacer la red más adaptable; y tercero, el soporte fundamental de la tecnología blockchain para garantizar la transparencia y seguridad de los datos.
Desde la historia de la evolución de Internet, la inevitabilidad de Web 3.0
Transición de la primera a la segunda generación
En 1989, el científico informático británico Tim Berners-Lee creó la web, estableciendo infraestructuras básicas como el lenguaje de marcado HTML y el protocolo de transferencia HTTP. Aunque también diseñó el concepto de “la web semántica”, las limitaciones del hardware de la época impidieron su implementación.
La primera generación de la web (Web 1.0) permaneció en un estado relativamente estático durante mucho tiempo, hasta que en 1993 se lanzó el navegador Mosaic, iniciando la popularización. Luego, buscadores como Yahoo y Lycos dominaron el mercado, hasta que Google los superó alrededor de 2004.
En el cambio de milenio, la industria empezó a imaginar experiencias de red más interactivas, lo que fue el germen de Web 2.0. Web 2.0 enfatizó el contenido generado por los usuarios y la interacción social, como lo evidencian el auge de plataformas como Facebook y Twitter. Paralelamente, la World Wide Web Consortium (W3C) lanzó estándares para la web semántica.
Mejora de la infraestructura tecnológica
Simultáneamente, surgieron dos tecnologías revolucionarias: las criptomonedas y blockchain. Pioneros como Gavin Wood, cofundador de Ethereum, comenzaron a promover los términos Web 3.0 y Web3, describiendo una visión de red que fuera tanto descentralizada como con reconocimiento semántico.
Características clave de Web 3.0
Arquitectura central
Descentralización constituye la estructura básica de Web 3.0. En contraste con la gobernanza centralizada de las dos primeras generaciones, Web 3.0 entrega aplicaciones y servicios a través de redes distribuidas, eliminando la dependencia de una autoridad única.
Blockchain es la clave para lograr la descentralización. Mediante redes peer-to-peer ampliamente distribuidas, blockchain gestiona y verifica datos, creando un libro de transacciones que, en teoría, no puede ser alterado, y estableciendo confianza entre los participantes.
Criptomonedas se espera que sustituyan en gran medida a las monedas fiduciarias emitidas por gobiernos. Las transacciones financieras en Web 3.0 se realizarán en blockchains descentralizadas, evitando intermediarios financieros tradicionales.
Organización semántica clasifica y almacena la información de forma lógica, ayudando a los sistemas de IA a entender el significado de los datos. Los sitios web podrán comprender consultas de búsqueda como lo hacen los humanos, generando y compartiendo contenido de manera más precisa.
Autonomía e inteligencia se lograrán mediante una automatización extensa, principalmente impulsada por IA. Los sitios web con IA podrán filtrar y proporcionar datos específicos a cada usuario con precisión.
Innovaciones en los mecanismos de operación
En Web 3.0, HTML sigue siendo fundamental, pero la forma en que se conectan las fuentes de datos y su almacenamiento cambiará significativamente. La mayoría de las aplicaciones actuales de Web 2.0 dependen de bases de datos centralizadas, mientras que Web 3.0 utilizará blockchain descentralizado, sin ninguna autoridad central.
Este enfoque democratizado en la creación y verificación de información, en teoría, otorgará a los usuarios mayor control sobre el uso de la red y sus datos personales.
En Web 3.0, la IA y el aprendizaje automático jugarán roles aún más importantes, entregando contenido relevante a cada usuario en lugar de solo compartir lo que otros eligen. La web semántica organizará los datos de forma más lógica, facilitando que la IA comprenda su significado.
Las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO) como mecanismos de gobernanza emergentes podrían revolucionar la gestión de la red, recuperando el control del poder de las autoridades centrales y delegándolo a comunidades digitales autónomas.
Dado que Web 3.0 depende fundamentalmente de criptomonedas en lugar de monedas gubernamentales, las transacciones financieras se realizarán en blockchains descentralizadas, no a través de las instituciones financieras actuales.
En infraestructura, Web 1.0 y Web 2.0 se basaron principalmente en el espacio de direcciones IPv4. Debido al crecimiento explosivo de Internet en décadas pasadas, Web 3.0 requerirá una gran cantidad de direcciones IP, que es precisamente lo que ofrece IPv6.
Diversificación del ecosistema de aplicaciones
Aplicaciones tecnológicas principales
Tokens no fungibles (NFTs) son un tipo de activo criptográfico único, utilizados para crear y certificar la propiedad de activos digitales. Los NFTs serán una forma importante de crear e intercambiar objetos de valor en Web 3.0.
Finanzas descentralizadas (DeFi) es una tecnología emergente basada en blockchain que puede constituir la base de los servicios financieros descentralizados en Web 3.0.
Criptomonedas como Bitcoin son monedas digitales basadas en blockchain, que utilizan criptografía para proteger la generación, transacción y verificación de propiedad. Sus defensores creen que las criptomonedas serán la moneda de Web 3.0.
Aplicaciones descentralizadas (dApps) son aplicaciones de código abierto construidas sobre blockchain descentralizado. Pueden ser complementadas por otros, y sus cambios se registran en libros distribuidos en blockchain. Desde middleware hasta donaciones benéficas y plataformas sociales, ya existen miles de dApps.
Contratos inteligentes son un tipo de dApp, considerados la base de las nuevas aplicaciones blockchain, y se espera que desempeñen un papel central en Web 3.0. Ejecutan lógica de negocio en respuesta a eventos, siendo código de programa, no contratos legales (su estatus legal aún no está definido en la mayoría de jurisdicciones), pero superan a los contratos tradicionales en adaptabilidad a cambios. Como mecanismo de Web 3.0, permitirán que usuarios y aplicaciones blockchain interactúen de forma confiable.
Puentes entre cadenas (cross-chain) conectan múltiples blockchains, logrando cierto nivel de interoperabilidad.
Organizaciones autónomas proporcionan la estructura y gobernanza necesarias para los servicios descentralizados de Web 3.0.
Análisis de ventajas potenciales
Web 3.0 promete ofrecer múltiples beneficios a los usuarios:
Control de datos y privacidad reforzada permite a los usuarios recuperar el control de su identidad y datos en línea, alejándose de proveedores centralizados.
Transparencia en transacciones aumenta la visibilidad de las operaciones y decisiones.
Resiliencia del sistema las aplicaciones entregadas en redes descentralizadas son más resistentes a fallos únicos.
Predicciones inteligentes y personalización impulsadas por IA y aprendizaje automático harán que la red responda mejor a las necesidades de los usuarios.
Capacidades financieras descentralizadas permiten realizar transacciones, comprar y vender productos y servicios, y obtener préstamos sin necesidad de intermediarios.
Estos contenidos y modelos de negocio altamente personalizados pueden ayudar a las empresas a acercarse mejor a los consumidores.
Desafíos existentes
Web 3.0 también presenta serios riesgos potenciales que los líderes empresariales deben comprender:
Complejidad tecnológica las redes descentralizadas y los contratos inteligentes representan una curva de aprendizaje y gestión significativa tanto para departamentos de TI como para usuarios comunes.
Riesgos de seguridad la complejidad de estas tecnologías hace que la seguridad de Web 3.0 sea un verdadero desafío. Los ataques a contratos inteligentes, incidentes en exchanges de blockchain y criptomonedas son frecuentes.
Incertidumbre regulatoria la falta de una autoridad central significa que los marcos regulatorios para mantener la seguridad en los negocios en línea y otras actividades en la red pueden fallar o no existir.
Alta demanda de recursos blockchain y dApps suelen requerir muchos recursos, incluyendo hardware costoso y un alto consumo energético, lo que genera costos ambientales y económicos.
Elegir la tecnología adecuada también puede ser difícil, dado el auge de herramientas de blockchain, criptomonedas, NFTs y contratos inteligentes. Existe además una tecnología alternativa de datos descentralizados llamada Solid, propuesta por el propio inventor de la web, Berners-Lee. Él considera que blockchain es demasiado lento, costoso y excesivamente transparente para almacenar información personal, y fundó Inrupt para promover la comercialización de Solid.
Cronograma y estado actual
Muchas partes de Web 3.0 ya están en marcha, y las aplicaciones de blockchain y sus usos se vuelven cada vez más realidad. Sin embargo, la transición de Web 1.0 a Web 2.0 tomó más de 10 años, y la mayoría de los analistas esperan que la implementación completa y la transformación de la web en Web 3.0 requieran un tiempo similar o mayor.
Algunas tendencias de Web 3.0 que llevan años en el radar de expertos ya muestran resultados iniciales. La tokenización de activos ya está en marcha. Gartner estima que para 2024, el 25% de las empresas tendrán aplicaciones descentralizadas, aunque integradas en aplicaciones centralizadas. También existen fondos cotizados en bolsa (ETFs) que agrupan acciones de empresas relacionadas con Web 3.0. Además, hay ETFs y fondos mutuos que agrupan criptomonedas. Aún no es recomendable invertir directamente en empresas más maduras como Google o Meta, ya que sus esfuerzos en Web 3.0 representan solo una pequeña parte de su negocio, pero esto podría cambiar rápidamente.
Preparándose para Web 3.0
La mejor forma de prepararse para Web 3.0 es primero comprender sus principales tecnologías, adquirir experiencia en lenguajes de desarrollo tradicionales como JavaScript y en el cada vez más popular Rust, un lenguaje de programación relativamente nuevo que gana terreno en proyectos Web 3.0.
También es importante familiarizarse con plataformas blockchain principales, como Ethereum, Hyperledger Fabric y IBM Blockchain. El desarrollo frontend, incluyendo experiencia en experiencia de usuario y diseño de dApps, será una habilidad clave en Web 3.0.
Las herramientas de desarrollo para Web 3.0 ya están disponibles y en aumento. Por ejemplo, Alchemy, Chainstack y OpenZeppelin ayudan a los desarrolladores a crear dApps, carteras criptográficas y NFTs, mientras que herramientas como Chainlink y Fluree se enfocan en integración y gestión de datos. Casper, Ethernal y Solidity se especializan en desarrollo de contratos inteligentes.
Construir proyectos de gran escala en Web 3.0 probablemente requerirá esfuerzos conjuntos de comunidades dispersas en millones de contribuyentes. Si todos aportan su talento, el futuro de Internet podría acercarse a la visión de visionarios como Nelson y Berners-Lee, de una “cerebro digital” que sea una sinergia entre humanos y conocimiento colectivo global.
Preguntas frecuentes
¿Web 3.0 y la web semántica son lo mismo?
La web semántica es un componente clave de Web 3.0, que permite que el contenido web y las órdenes de los usuarios sean comprensibles para la IA, impulsando las ventajas principales de Web 3.0: mayor capacidad de respuesta y personalización. Sin embargo, Web 3.0 requiere además otras infraestructuras tecnológicas, especialmente blockchain.
¿Web 3.0 es igual al metaverso?
Se puede considerar el metaverso como una experiencia de usuario superpuesta que transforma Internet en un espacio virtual compartido mediante realidad virtual y aumentada en 3D, permitiendo hacer cosas que en el mundo físico no son posibles. El metaverso necesita la parte más importante de Web 3.0 — blockchain — para descentralizar y proteger su contenido digital y tokenizar activos. En teoría, Web 3.0 podría existir antes del metaverso, pero no al revés. Para crear un mundo virtual único, el metaverso requiere que Web 3.0 reemplace o al menos reconfigure las infraestructuras clave actuales de Internet.
¿Cuál es la relación entre Web 3.0 y blockchain?
Blockchain es la infraestructura fundamental del modelo de datos descentralizado de Web 3.0. Tecnologías basadas en blockchain, como criptomonedas, dApps, NFTs y contratos inteligentes, jugarán roles importantes en una red más personalizada y altamente distribuida de Web 3.0.
¿Quién creó Web 3.0?
No hay una sola persona u organización que haya propuesto la idea o los componentes tecnológicos. Si acaso, el nombre más asociado sería Tim Berners-Lee, quien inventó la web y ha promovido activamente la web semántica, que diferencia a Web 3.0 de las generaciones anteriores. Sin embargo, los creadores de blockchain, sus desarrolladores y las organizaciones sin fines de lucro y empresas que promueven blockchain también deben ser reconocidos, ya que si estos componentes dominan finalmente Internet, significará la llegada efectiva de Web 3.0.
¿Web 3.0 puede ser hackeada?
A pesar de las declaraciones extremas de algunos defensores de blockchain, las principales plataformas blockchain y criptomonedas ya han sufrido ataques ocasionales. No hay razón para pensar que, cuando Web 3.0 esté plenamente implementada, no será también vulnerable a ataques, dado que blockchain es su componente más importante.
¿Qué es la criptomoneda de Web 3.0?
La moneda de Web 3.0 será la misma criptomoneda que sustenta su infraestructura, como Bitcoin y Dogecoin, que ya están en uso.
¿Cómo invertir en Web 3.0?
Un punto de partida claro y común es invertir en alguna de las criptomonedas más conocidas. Pocas empresas especializadas en tecnologías Web 3.0 cotizan en bolsa, pero ya existen fondos cotizados (ETFs) que agrupan acciones de empresas relacionadas con Web 3.0 para que los inversores puedan adquirirlos. También hay ETFs y fondos mutuos que agrupan criptomonedas. Aún no es recomendable invertir directamente en empresas más maduras como Google o Meta, ya que sus esfuerzos en Web 3.0 representan solo una pequeña parte de su negocio, pero esto podría cambiar rápidamente.
Tendencias y estado actual
La tecnología de almacenamiento distribuido en blockchain aún tiene espacio para crecer tras el auge de Web 3.0. Los proveedores de almacenamiento distribuido en blockchain continúan promoviendo esta tecnología a nivel empresarial, aunque con cautela tras la fase de entusiasmo.
¿El futuro de Internet? ¿Es descentralizado y Web 3.0? La web semántica, también llamada Web 3.0, es una versión de Internet en la que las máquinas pueden leer y entender la información como lo hacen los humanos.
Las encuestas muestran que la mayoría no sabe qué es Web3. La mayoría no ve lo que Web3 promete ofrecer en una nueva Internet descentralizada, ni está familiarizada con el término en sí.
Impulso a Web3: soluciones multichain y L2. Web3 es la visión de una Internet descentralizada. Aunque mejor que Web2, enfrenta desafíos en escalabilidad, interoperabilidad, desarrollo y accesibilidad.
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Web 3.0: La próxima etapa evolutiva de Internet
Definiciones y conceptos clave
Web 3.0 representa una nueva etapa en la evolución de la World Wide Web. A diferencia de las dos primeras generaciones de Internet, esta versión enfatiza las características de descentralización de las aplicaciones y adopta ampliamente arquitecturas tecnológicas basadas en blockchain. Actualmente, Web 3.0 todavía está en desarrollo, sin un estándar de definición aceptado, e incluso la forma de expresarlo varía entre “Web3” y “Web 3.0”.
El núcleo de este concepto radica en la integración de tres elementos clave: primero, arquitecturas de aplicaciones y servicios descentralizados; segundo, la aplicación profunda de aprendizaje automático e inteligencia artificial para hacer la red más adaptable; y tercero, el soporte fundamental de la tecnología blockchain para garantizar la transparencia y seguridad de los datos.
Desde la historia de la evolución de Internet, la inevitabilidad de Web 3.0
Transición de la primera a la segunda generación
En 1989, el científico informático británico Tim Berners-Lee creó la web, estableciendo infraestructuras básicas como el lenguaje de marcado HTML y el protocolo de transferencia HTTP. Aunque también diseñó el concepto de “la web semántica”, las limitaciones del hardware de la época impidieron su implementación.
La primera generación de la web (Web 1.0) permaneció en un estado relativamente estático durante mucho tiempo, hasta que en 1993 se lanzó el navegador Mosaic, iniciando la popularización. Luego, buscadores como Yahoo y Lycos dominaron el mercado, hasta que Google los superó alrededor de 2004.
En el cambio de milenio, la industria empezó a imaginar experiencias de red más interactivas, lo que fue el germen de Web 2.0. Web 2.0 enfatizó el contenido generado por los usuarios y la interacción social, como lo evidencian el auge de plataformas como Facebook y Twitter. Paralelamente, la World Wide Web Consortium (W3C) lanzó estándares para la web semántica.
Mejora de la infraestructura tecnológica
Simultáneamente, surgieron dos tecnologías revolucionarias: las criptomonedas y blockchain. Pioneros como Gavin Wood, cofundador de Ethereum, comenzaron a promover los términos Web 3.0 y Web3, describiendo una visión de red que fuera tanto descentralizada como con reconocimiento semántico.
Características clave de Web 3.0
Arquitectura central
Descentralización constituye la estructura básica de Web 3.0. En contraste con la gobernanza centralizada de las dos primeras generaciones, Web 3.0 entrega aplicaciones y servicios a través de redes distribuidas, eliminando la dependencia de una autoridad única.
Blockchain es la clave para lograr la descentralización. Mediante redes peer-to-peer ampliamente distribuidas, blockchain gestiona y verifica datos, creando un libro de transacciones que, en teoría, no puede ser alterado, y estableciendo confianza entre los participantes.
Criptomonedas se espera que sustituyan en gran medida a las monedas fiduciarias emitidas por gobiernos. Las transacciones financieras en Web 3.0 se realizarán en blockchains descentralizadas, evitando intermediarios financieros tradicionales.
Organización semántica clasifica y almacena la información de forma lógica, ayudando a los sistemas de IA a entender el significado de los datos. Los sitios web podrán comprender consultas de búsqueda como lo hacen los humanos, generando y compartiendo contenido de manera más precisa.
Autonomía e inteligencia se lograrán mediante una automatización extensa, principalmente impulsada por IA. Los sitios web con IA podrán filtrar y proporcionar datos específicos a cada usuario con precisión.
Innovaciones en los mecanismos de operación
En Web 3.0, HTML sigue siendo fundamental, pero la forma en que se conectan las fuentes de datos y su almacenamiento cambiará significativamente. La mayoría de las aplicaciones actuales de Web 2.0 dependen de bases de datos centralizadas, mientras que Web 3.0 utilizará blockchain descentralizado, sin ninguna autoridad central.
Este enfoque democratizado en la creación y verificación de información, en teoría, otorgará a los usuarios mayor control sobre el uso de la red y sus datos personales.
En Web 3.0, la IA y el aprendizaje automático jugarán roles aún más importantes, entregando contenido relevante a cada usuario en lugar de solo compartir lo que otros eligen. La web semántica organizará los datos de forma más lógica, facilitando que la IA comprenda su significado.
Las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO) como mecanismos de gobernanza emergentes podrían revolucionar la gestión de la red, recuperando el control del poder de las autoridades centrales y delegándolo a comunidades digitales autónomas.
Dado que Web 3.0 depende fundamentalmente de criptomonedas en lugar de monedas gubernamentales, las transacciones financieras se realizarán en blockchains descentralizadas, no a través de las instituciones financieras actuales.
En infraestructura, Web 1.0 y Web 2.0 se basaron principalmente en el espacio de direcciones IPv4. Debido al crecimiento explosivo de Internet en décadas pasadas, Web 3.0 requerirá una gran cantidad de direcciones IP, que es precisamente lo que ofrece IPv6.
Diversificación del ecosistema de aplicaciones
Aplicaciones tecnológicas principales
Tokens no fungibles (NFTs) son un tipo de activo criptográfico único, utilizados para crear y certificar la propiedad de activos digitales. Los NFTs serán una forma importante de crear e intercambiar objetos de valor en Web 3.0.
Finanzas descentralizadas (DeFi) es una tecnología emergente basada en blockchain que puede constituir la base de los servicios financieros descentralizados en Web 3.0.
Criptomonedas como Bitcoin son monedas digitales basadas en blockchain, que utilizan criptografía para proteger la generación, transacción y verificación de propiedad. Sus defensores creen que las criptomonedas serán la moneda de Web 3.0.
Aplicaciones descentralizadas (dApps) son aplicaciones de código abierto construidas sobre blockchain descentralizado. Pueden ser complementadas por otros, y sus cambios se registran en libros distribuidos en blockchain. Desde middleware hasta donaciones benéficas y plataformas sociales, ya existen miles de dApps.
Contratos inteligentes son un tipo de dApp, considerados la base de las nuevas aplicaciones blockchain, y se espera que desempeñen un papel central en Web 3.0. Ejecutan lógica de negocio en respuesta a eventos, siendo código de programa, no contratos legales (su estatus legal aún no está definido en la mayoría de jurisdicciones), pero superan a los contratos tradicionales en adaptabilidad a cambios. Como mecanismo de Web 3.0, permitirán que usuarios y aplicaciones blockchain interactúen de forma confiable.
Puentes entre cadenas (cross-chain) conectan múltiples blockchains, logrando cierto nivel de interoperabilidad.
Organizaciones autónomas proporcionan la estructura y gobernanza necesarias para los servicios descentralizados de Web 3.0.
Análisis de ventajas potenciales
Web 3.0 promete ofrecer múltiples beneficios a los usuarios:
Control de datos y privacidad reforzada permite a los usuarios recuperar el control de su identidad y datos en línea, alejándose de proveedores centralizados.
Transparencia en transacciones aumenta la visibilidad de las operaciones y decisiones.
Resiliencia del sistema las aplicaciones entregadas en redes descentralizadas son más resistentes a fallos únicos.
Predicciones inteligentes y personalización impulsadas por IA y aprendizaje automático harán que la red responda mejor a las necesidades de los usuarios.
Capacidades financieras descentralizadas permiten realizar transacciones, comprar y vender productos y servicios, y obtener préstamos sin necesidad de intermediarios.
Estos contenidos y modelos de negocio altamente personalizados pueden ayudar a las empresas a acercarse mejor a los consumidores.
Desafíos existentes
Web 3.0 también presenta serios riesgos potenciales que los líderes empresariales deben comprender:
Complejidad tecnológica las redes descentralizadas y los contratos inteligentes representan una curva de aprendizaje y gestión significativa tanto para departamentos de TI como para usuarios comunes.
Riesgos de seguridad la complejidad de estas tecnologías hace que la seguridad de Web 3.0 sea un verdadero desafío. Los ataques a contratos inteligentes, incidentes en exchanges de blockchain y criptomonedas son frecuentes.
Incertidumbre regulatoria la falta de una autoridad central significa que los marcos regulatorios para mantener la seguridad en los negocios en línea y otras actividades en la red pueden fallar o no existir.
Alta demanda de recursos blockchain y dApps suelen requerir muchos recursos, incluyendo hardware costoso y un alto consumo energético, lo que genera costos ambientales y económicos.
Elegir la tecnología adecuada también puede ser difícil, dado el auge de herramientas de blockchain, criptomonedas, NFTs y contratos inteligentes. Existe además una tecnología alternativa de datos descentralizados llamada Solid, propuesta por el propio inventor de la web, Berners-Lee. Él considera que blockchain es demasiado lento, costoso y excesivamente transparente para almacenar información personal, y fundó Inrupt para promover la comercialización de Solid.
Cronograma y estado actual
Muchas partes de Web 3.0 ya están en marcha, y las aplicaciones de blockchain y sus usos se vuelven cada vez más realidad. Sin embargo, la transición de Web 1.0 a Web 2.0 tomó más de 10 años, y la mayoría de los analistas esperan que la implementación completa y la transformación de la web en Web 3.0 requieran un tiempo similar o mayor.
Algunas tendencias de Web 3.0 que llevan años en el radar de expertos ya muestran resultados iniciales. La tokenización de activos ya está en marcha. Gartner estima que para 2024, el 25% de las empresas tendrán aplicaciones descentralizadas, aunque integradas en aplicaciones centralizadas. También existen fondos cotizados en bolsa (ETFs) que agrupan acciones de empresas relacionadas con Web 3.0. Además, hay ETFs y fondos mutuos que agrupan criptomonedas. Aún no es recomendable invertir directamente en empresas más maduras como Google o Meta, ya que sus esfuerzos en Web 3.0 representan solo una pequeña parte de su negocio, pero esto podría cambiar rápidamente.
Preparándose para Web 3.0
La mejor forma de prepararse para Web 3.0 es primero comprender sus principales tecnologías, adquirir experiencia en lenguajes de desarrollo tradicionales como JavaScript y en el cada vez más popular Rust, un lenguaje de programación relativamente nuevo que gana terreno en proyectos Web 3.0.
También es importante familiarizarse con plataformas blockchain principales, como Ethereum, Hyperledger Fabric y IBM Blockchain. El desarrollo frontend, incluyendo experiencia en experiencia de usuario y diseño de dApps, será una habilidad clave en Web 3.0.
Las herramientas de desarrollo para Web 3.0 ya están disponibles y en aumento. Por ejemplo, Alchemy, Chainstack y OpenZeppelin ayudan a los desarrolladores a crear dApps, carteras criptográficas y NFTs, mientras que herramientas como Chainlink y Fluree se enfocan en integración y gestión de datos. Casper, Ethernal y Solidity se especializan en desarrollo de contratos inteligentes.
Construir proyectos de gran escala en Web 3.0 probablemente requerirá esfuerzos conjuntos de comunidades dispersas en millones de contribuyentes. Si todos aportan su talento, el futuro de Internet podría acercarse a la visión de visionarios como Nelson y Berners-Lee, de una “cerebro digital” que sea una sinergia entre humanos y conocimiento colectivo global.
Preguntas frecuentes
¿Web 3.0 y la web semántica son lo mismo?
La web semántica es un componente clave de Web 3.0, que permite que el contenido web y las órdenes de los usuarios sean comprensibles para la IA, impulsando las ventajas principales de Web 3.0: mayor capacidad de respuesta y personalización. Sin embargo, Web 3.0 requiere además otras infraestructuras tecnológicas, especialmente blockchain.
¿Web 3.0 es igual al metaverso?
Se puede considerar el metaverso como una experiencia de usuario superpuesta que transforma Internet en un espacio virtual compartido mediante realidad virtual y aumentada en 3D, permitiendo hacer cosas que en el mundo físico no son posibles. El metaverso necesita la parte más importante de Web 3.0 — blockchain — para descentralizar y proteger su contenido digital y tokenizar activos. En teoría, Web 3.0 podría existir antes del metaverso, pero no al revés. Para crear un mundo virtual único, el metaverso requiere que Web 3.0 reemplace o al menos reconfigure las infraestructuras clave actuales de Internet.
¿Cuál es la relación entre Web 3.0 y blockchain?
Blockchain es la infraestructura fundamental del modelo de datos descentralizado de Web 3.0. Tecnologías basadas en blockchain, como criptomonedas, dApps, NFTs y contratos inteligentes, jugarán roles importantes en una red más personalizada y altamente distribuida de Web 3.0.
¿Quién creó Web 3.0?
No hay una sola persona u organización que haya propuesto la idea o los componentes tecnológicos. Si acaso, el nombre más asociado sería Tim Berners-Lee, quien inventó la web y ha promovido activamente la web semántica, que diferencia a Web 3.0 de las generaciones anteriores. Sin embargo, los creadores de blockchain, sus desarrolladores y las organizaciones sin fines de lucro y empresas que promueven blockchain también deben ser reconocidos, ya que si estos componentes dominan finalmente Internet, significará la llegada efectiva de Web 3.0.
¿Web 3.0 puede ser hackeada?
A pesar de las declaraciones extremas de algunos defensores de blockchain, las principales plataformas blockchain y criptomonedas ya han sufrido ataques ocasionales. No hay razón para pensar que, cuando Web 3.0 esté plenamente implementada, no será también vulnerable a ataques, dado que blockchain es su componente más importante.
¿Qué es la criptomoneda de Web 3.0?
La moneda de Web 3.0 será la misma criptomoneda que sustenta su infraestructura, como Bitcoin y Dogecoin, que ya están en uso.
¿Cómo invertir en Web 3.0?
Un punto de partida claro y común es invertir en alguna de las criptomonedas más conocidas. Pocas empresas especializadas en tecnologías Web 3.0 cotizan en bolsa, pero ya existen fondos cotizados (ETFs) que agrupan acciones de empresas relacionadas con Web 3.0 para que los inversores puedan adquirirlos. También hay ETFs y fondos mutuos que agrupan criptomonedas. Aún no es recomendable invertir directamente en empresas más maduras como Google o Meta, ya que sus esfuerzos en Web 3.0 representan solo una pequeña parte de su negocio, pero esto podría cambiar rápidamente.
Tendencias y estado actual
La tecnología de almacenamiento distribuido en blockchain aún tiene espacio para crecer tras el auge de Web 3.0. Los proveedores de almacenamiento distribuido en blockchain continúan promoviendo esta tecnología a nivel empresarial, aunque con cautela tras la fase de entusiasmo.
¿El futuro de Internet? ¿Es descentralizado y Web 3.0? La web semántica, también llamada Web 3.0, es una versión de Internet en la que las máquinas pueden leer y entender la información como lo hacen los humanos.
Las encuestas muestran que la mayoría no sabe qué es Web3. La mayoría no ve lo que Web3 promete ofrecer en una nueva Internet descentralizada, ni está familiarizada con el término en sí.
Impulso a Web3: soluciones multichain y L2. Web3 es la visión de una Internet descentralizada. Aunque mejor que Web2, enfrenta desafíos en escalabilidad, interoperabilidad, desarrollo y accesibilidad.