Tener una visión tan profunda a una edad temprana es una especie de maldición del destino. Ver el karma demasiado pronto, entender las ilusiones, pero tu buena fortuna, que es tu capacidad secular y tu base material en el momento, no puede sostener este conocimiento tan pesado. Es como si aún no aprendieras a construir barcos, pero ya vieras el "mar de sufrimiento sin fin". Si tu familia es acomodada, esta claridad puede ser una ayuda, facilitando la navegación y ayudándote a evitar los "escollos" del mundo. Pero si tu familia es común, esta claridad a menudo se convierte en una espina en el corazón. Porque al ver demasiado pronto las manchas de la naturaleza humana y la impermanencia del mundo, esta perspectiva "microscópica" desgasta la ingenuidad y la impulsividad que deberías tener. Cuando ves que el destino final es vacío, sientes que cada paso que das carece de sentido. Por eso, las personas demasiado inteligentes a menudo pierden la calidez de una vida vibrante.
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Tener una visión tan profunda a una edad temprana es una especie de maldición del destino. Ver el karma demasiado pronto, entender las ilusiones, pero tu buena fortuna, que es tu capacidad secular y tu base material en el momento, no puede sostener este conocimiento tan pesado. Es como si aún no aprendieras a construir barcos, pero ya vieras el "mar de sufrimiento sin fin". Si tu familia es acomodada, esta claridad puede ser una ayuda, facilitando la navegación y ayudándote a evitar los "escollos" del mundo. Pero si tu familia es común, esta claridad a menudo se convierte en una espina en el corazón. Porque al ver demasiado pronto las manchas de la naturaleza humana y la impermanencia del mundo, esta perspectiva "microscópica" desgasta la ingenuidad y la impulsividad que deberías tener. Cuando ves que el destino final es vacío, sientes que cada paso que das carece de sentido. Por eso, las personas demasiado inteligentes a menudo pierden la calidez de una vida vibrante.