Dos estadounidenses del sector de ciberseguridad se declararon culpables en un tribunal federal por participar en ataques de ransomware ALPHV BlackCat. La particularidad de este caso radica en que profesionales con conocimientos en seguridad se convirtieron en generadores de amenazas, utilizando su conocimiento interno del sector para ayudar a los atacantes a infiltrarse en los sistemas objetivo. El caso involucra una ganancia de rescate en bitcoins de 1,2 millones de dólares, lo que refleja el papel central de las criptomonedas en el crimen cibernético y también expone los riesgos internos en la industria de la ciberseguridad.
Puntos clave del caso
Según la página oficial del Departamento de Justicia de EE. UU., la información básica de los dos acusados es la siguiente:
Acusado
Edad
Estado
Contenido de la confesión
Ryan Goldberg
40 años
Georgia
Conspiración para usar ransomware ALPHV BlackCat contra víctimas en EE. UU.
Kevin Martin
36 años
Texas
Conspiración para usar ransomware ALPHV BlackCat contra víctimas en EE. UU.
Ambos se declararon culpables en la Corte Federal del Distrito Sur de Florida, admitiendo que en 2023 conspiraron con otros para lanzar múltiples ataques de extorsión. En uno de estos ataques, lograron obtener 1,2 millones de dólares en bitcoins. La sentencia está prevista para el 12 de marzo de 2026, y ambos enfrentan una pena máxima de 20 años de prisión.
El peligro de las amenazas internas
Uso indebido del conocimiento en seguridad
Ambos acusados provienen del sector de ciberseguridad, lo que significa que poseen conocimientos especializados en protección de sistemas, explotación de vulnerabilidades, eliminación de rastros, entre otros. La participación de profesionales en actividades de extorsión aumenta significativamente las tasas de éxito de los ataques porque:
Conocen las posibles medidas defensivas de las empresas objetivo
Saben cómo evadir la monitorización de seguridad
Pueden identificar objetivos de alto valor y puntos débiles
Entienden cómo gestionar los riesgos detectados
Especialización en la distribución de los beneficios
Los dos y los desarrolladores del ransomware compartían las ganancias en proporciones, lo que indica que la actividad de extorsión ha formado una cadena de producción relativamente organizada. La ganancia de 1,2 millones de dólares en una sola operación sugiere que las empresas objetivo son de tamaño considerable y que están dispuestas a pagar. Esta división del trabajo profesionaliza aún más el ecosistema del ransomware, haciéndolo más estable y organizado.
El papel de las criptomonedas en el ransomware
El informe destaca claramente que “se logró extorsionar 1,2 millones de dólares en bitcoins”, lo que refleja la importancia continua del bitcoin en los pagos de rescates. Aunque las transacciones en bitcoin son rastreables, su facilidad de movimiento transfronterizo y la relativa anonimidad siguen haciéndolo la opción preferida por los extorsionadores. La capacidad del Departamento de Justicia de EE. UU. para rastrear este caso también demuestra que las autoridades están mejorando en la obtención de pruebas en criptomonedas.
La respuesta del sistema judicial de EE. UU.
El intervalo de aproximadamente 3 meses entre la confesión y la sentencia (12 de marzo de 2026) indica la seriedad con la que el Departamento de Justicia aborda estos casos. La pena máxima de 20 años en casos de delitos cibernéticos es relativamente severa, reflejando la postura estricta de la justicia contra el crimen de ransomware. Anteriormente, el gobierno de EE. UU. ha sancionado varias organizaciones de ransomware como ALPHV BlackCat, y este caso puede ser una continuación de esas acciones legales.
Lecciones para la industria
Este caso revela un problema real: existen vulnerabilidades en la gestión de los profesionales en ciberseguridad. Cuando personas con conocimientos especializados participan en actividades delictivas, el daño puede ser mucho mayor que el de delincuentes comunes. Para las empresas y las firmas de seguridad, es necesario fortalecer:
La evaluación de antecedentes y la monitorización continua del personal
El control de accesos a la información de clientes y a la arquitectura de los sistemas
La detección de comportamientos anómalos internos
Resumen
Las características clave de este caso son la participación interna, el pago en bitcoin y la división del trabajo en la cadena delictiva. Dos profesionales de la seguridad cibernética se declararon culpables por usar ransomware ALPHV BlackCat contra víctimas en EE. UU., logrando una ganancia de 1200000 dólares en bitcoin en una de las operaciones. El caso refleja la evolución de la amenaza del ransomware, que ha pasado de ser una simple herramienta técnica a convertirse en una industria delictiva con división de tareas y operación profesional. Para la industria de la seguridad, esto es una advertencia: cuanto más profundo sea el conocimiento técnico, mayor será el daño potencial por su mal uso, y la gestión interna y el control del personal deben reforzarse aún más.
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Los profesionales de ciberseguridad se convierten en delincuentes de extorsión: la amenaza interna detrás de los 1.2 millones de dólares en Bitcoin
Dos estadounidenses del sector de ciberseguridad se declararon culpables en un tribunal federal por participar en ataques de ransomware ALPHV BlackCat. La particularidad de este caso radica en que profesionales con conocimientos en seguridad se convirtieron en generadores de amenazas, utilizando su conocimiento interno del sector para ayudar a los atacantes a infiltrarse en los sistemas objetivo. El caso involucra una ganancia de rescate en bitcoins de 1,2 millones de dólares, lo que refleja el papel central de las criptomonedas en el crimen cibernético y también expone los riesgos internos en la industria de la ciberseguridad.
Puntos clave del caso
Según la página oficial del Departamento de Justicia de EE. UU., la información básica de los dos acusados es la siguiente:
Ambos se declararon culpables en la Corte Federal del Distrito Sur de Florida, admitiendo que en 2023 conspiraron con otros para lanzar múltiples ataques de extorsión. En uno de estos ataques, lograron obtener 1,2 millones de dólares en bitcoins. La sentencia está prevista para el 12 de marzo de 2026, y ambos enfrentan una pena máxima de 20 años de prisión.
El peligro de las amenazas internas
Uso indebido del conocimiento en seguridad
Ambos acusados provienen del sector de ciberseguridad, lo que significa que poseen conocimientos especializados en protección de sistemas, explotación de vulnerabilidades, eliminación de rastros, entre otros. La participación de profesionales en actividades de extorsión aumenta significativamente las tasas de éxito de los ataques porque:
Especialización en la distribución de los beneficios
Los dos y los desarrolladores del ransomware compartían las ganancias en proporciones, lo que indica que la actividad de extorsión ha formado una cadena de producción relativamente organizada. La ganancia de 1,2 millones de dólares en una sola operación sugiere que las empresas objetivo son de tamaño considerable y que están dispuestas a pagar. Esta división del trabajo profesionaliza aún más el ecosistema del ransomware, haciéndolo más estable y organizado.
El papel de las criptomonedas en el ransomware
El informe destaca claramente que “se logró extorsionar 1,2 millones de dólares en bitcoins”, lo que refleja la importancia continua del bitcoin en los pagos de rescates. Aunque las transacciones en bitcoin son rastreables, su facilidad de movimiento transfronterizo y la relativa anonimidad siguen haciéndolo la opción preferida por los extorsionadores. La capacidad del Departamento de Justicia de EE. UU. para rastrear este caso también demuestra que las autoridades están mejorando en la obtención de pruebas en criptomonedas.
La respuesta del sistema judicial de EE. UU.
El intervalo de aproximadamente 3 meses entre la confesión y la sentencia (12 de marzo de 2026) indica la seriedad con la que el Departamento de Justicia aborda estos casos. La pena máxima de 20 años en casos de delitos cibernéticos es relativamente severa, reflejando la postura estricta de la justicia contra el crimen de ransomware. Anteriormente, el gobierno de EE. UU. ha sancionado varias organizaciones de ransomware como ALPHV BlackCat, y este caso puede ser una continuación de esas acciones legales.
Lecciones para la industria
Este caso revela un problema real: existen vulnerabilidades en la gestión de los profesionales en ciberseguridad. Cuando personas con conocimientos especializados participan en actividades delictivas, el daño puede ser mucho mayor que el de delincuentes comunes. Para las empresas y las firmas de seguridad, es necesario fortalecer:
Resumen
Las características clave de este caso son la participación interna, el pago en bitcoin y la división del trabajo en la cadena delictiva. Dos profesionales de la seguridad cibernética se declararon culpables por usar ransomware ALPHV BlackCat contra víctimas en EE. UU., logrando una ganancia de 1200000 dólares en bitcoin en una de las operaciones. El caso refleja la evolución de la amenaza del ransomware, que ha pasado de ser una simple herramienta técnica a convertirse en una industria delictiva con división de tareas y operación profesional. Para la industria de la seguridad, esto es una advertencia: cuanto más profundo sea el conocimiento técnico, mayor será el daño potencial por su mal uso, y la gestión interna y el control del personal deben reforzarse aún más.