Las políticas arancelarias enfrentan dificultades en la realidad. El 6 de enero, la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. publicó el último IPC del 2.7%, muy por debajo del 3.1% esperado por Wall Street, rompiendo la preocupación generalizada del mercado sobre la escalada de la inflación debido a los aranceles. Lo que resulta aún más llamativo es que los ingresos por aranceles, en los que el gobierno de Trump confiaba mucho, están debilitándose mes a mes. Estos datos comparativos revelan un problema central: la efectividad real de las políticas arancelarias difiere significativamente de las expectativas.
Por qué los aranceles no han impulsado la inflación
Este resultado puede parecer sorprendente, pero tiene una lógica clara detrás. La última investigación de la Reserva Federal de San Francisco indica que la experiencia histórica muestra que los aranceles no han provocado una explosión masiva de inflación, debido a los mecanismos de autorregulación del mercado.
Estrategias de evasión de los importadores
Transferir cadenas de suministro para evitar aranceles
Negociar exenciones con diferentes países
La tasa efectiva real se ve significativamente diluida
Según los datos, la tasa efectiva promedio actual de aranceles en EE. UU. es de aproximadamente el 12%, muy por debajo de la tasa nominal. Esto significa que, aunque en la política se afirma que los aranceles aumentan, en la práctica su impacto se ve considerablemente reducido.
El impacto inflacionario ya se ha asimilado
Las estimaciones de las instituciones muestran que los aranceles han tenido un impacto de aproximadamente 0.9 puntos porcentuales en la inflación del gasto en consumo personal (PCE), de los cuales 0.4 puntos ya han sido asimilados por el mercado anteriormente. En otras palabras, el impacto inflacionario principal puede haber pasado, y se espera que el núcleo del PCE se acerque al objetivo del 2% en el año. Esto explica por qué los datos del IPC de enero fueron incluso inferiores a las expectativas.
La realidad de los ingresos por aranceles
Un problema más específico surge en el lado de los ingresos. El informe de Pantheon Macroeconomics muestra que los ingresos por aranceles en EE. UU. ya están comenzando a disminuir:
Tiempo
Ingresos por aranceles
Octubre
34.2 mil millones de dólares
Noviembre
32.9 mil millones de dólares
Diciembre
30.2 mil millones de dólares
Una caída de 4 mil millones en tres meses, un descenso del 11.7%. Esta tendencia representa un impacto directo en las finanzas del país.
La brecha entre las expectativas fiscales y la realidad
El secretario del Tesoro de Trump, Steven Mnuchin, había previsto que los aranceles podrían generar entre 500 mil millones y casi 1 billón de dólares en ingresos, pero las estimaciones de organismos independientes muestran que en 2025 los ingresos por aranceles podrían ser solo de 261 mil millones a 288 mil millones de dólares. La diferencia supera las 3 veces las expectativas.
Esta situación de ingresos por debajo de lo esperado debilita directamente el espacio fiscal del gobierno estadounidense. Los planes de Trump, como la “Cuenta Trump” y los subsidios en efectivo para todos, enfrentan desafíos en su sostenibilidad. Actualmente, el déficit acumulado en el año fiscal 2026 ya alcanza los 439 mil millones de dólares, y la deuda total supera los 38.5 billones de dólares. La caída en los ingresos por aranceles sin duda agrava aún más la situación.
Cambio en el ánimo del mercado
La aparición de datos de inflación baja cambió las expectativas del mercado. Para las criptomonedas y los activos de riesgo, esto es una señal positiva:
La reducción de la presión inflacionaria sugiere que la Reserva Federal podría no necesitar una política de endurecimiento excesivo
La baja inflación protege el poder adquisitivo real, beneficiando la asignación de activos de riesgo
El optimismo en las acciones estadounidenses suele impulsar toda la categoría de activos de riesgo
Resumen
La lógica central de estos datos es clara: la efectividad de las políticas arancelarias para impulsar la inflación es mucho menor de lo esperado, principalmente porque el mercado ha contrarrestado el impacto de las políticas mediante ajustes en la cadena de suministro y estrategias de evasión. Al mismo tiempo, la disminución de los ingresos por aranceles revela otro problema de la política: los ingresos fiscales no cumplen con las expectativas. La aparición de una inflación baja realmente ha mejorado el ánimo del mercado, pero esto refleja las limitadas efectividades de las políticas arancelarias del gobierno de Trump. Para los inversores interesados en macroeconomía y asignación de activos, estos datos señalan un punto de inflexión importante: las preocupaciones del mercado sobre la inflación se están aliviando, pero la sostenibilidad de las políticas aún debe ser observada.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Los ingresos por aranceles de Trump se debilitan, los datos de inflación baja y mejor de lo esperado impulsan las acciones estadounidenses
Las políticas arancelarias enfrentan dificultades en la realidad. El 6 de enero, la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. publicó el último IPC del 2.7%, muy por debajo del 3.1% esperado por Wall Street, rompiendo la preocupación generalizada del mercado sobre la escalada de la inflación debido a los aranceles. Lo que resulta aún más llamativo es que los ingresos por aranceles, en los que el gobierno de Trump confiaba mucho, están debilitándose mes a mes. Estos datos comparativos revelan un problema central: la efectividad real de las políticas arancelarias difiere significativamente de las expectativas.
Por qué los aranceles no han impulsado la inflación
Este resultado puede parecer sorprendente, pero tiene una lógica clara detrás. La última investigación de la Reserva Federal de San Francisco indica que la experiencia histórica muestra que los aranceles no han provocado una explosión masiva de inflación, debido a los mecanismos de autorregulación del mercado.
Estrategias de evasión de los importadores
Según los datos, la tasa efectiva promedio actual de aranceles en EE. UU. es de aproximadamente el 12%, muy por debajo de la tasa nominal. Esto significa que, aunque en la política se afirma que los aranceles aumentan, en la práctica su impacto se ve considerablemente reducido.
El impacto inflacionario ya se ha asimilado
Las estimaciones de las instituciones muestran que los aranceles han tenido un impacto de aproximadamente 0.9 puntos porcentuales en la inflación del gasto en consumo personal (PCE), de los cuales 0.4 puntos ya han sido asimilados por el mercado anteriormente. En otras palabras, el impacto inflacionario principal puede haber pasado, y se espera que el núcleo del PCE se acerque al objetivo del 2% en el año. Esto explica por qué los datos del IPC de enero fueron incluso inferiores a las expectativas.
La realidad de los ingresos por aranceles
Un problema más específico surge en el lado de los ingresos. El informe de Pantheon Macroeconomics muestra que los ingresos por aranceles en EE. UU. ya están comenzando a disminuir:
Una caída de 4 mil millones en tres meses, un descenso del 11.7%. Esta tendencia representa un impacto directo en las finanzas del país.
La brecha entre las expectativas fiscales y la realidad
El secretario del Tesoro de Trump, Steven Mnuchin, había previsto que los aranceles podrían generar entre 500 mil millones y casi 1 billón de dólares en ingresos, pero las estimaciones de organismos independientes muestran que en 2025 los ingresos por aranceles podrían ser solo de 261 mil millones a 288 mil millones de dólares. La diferencia supera las 3 veces las expectativas.
Esta situación de ingresos por debajo de lo esperado debilita directamente el espacio fiscal del gobierno estadounidense. Los planes de Trump, como la “Cuenta Trump” y los subsidios en efectivo para todos, enfrentan desafíos en su sostenibilidad. Actualmente, el déficit acumulado en el año fiscal 2026 ya alcanza los 439 mil millones de dólares, y la deuda total supera los 38.5 billones de dólares. La caída en los ingresos por aranceles sin duda agrava aún más la situación.
Cambio en el ánimo del mercado
La aparición de datos de inflación baja cambió las expectativas del mercado. Para las criptomonedas y los activos de riesgo, esto es una señal positiva:
Resumen
La lógica central de estos datos es clara: la efectividad de las políticas arancelarias para impulsar la inflación es mucho menor de lo esperado, principalmente porque el mercado ha contrarrestado el impacto de las políticas mediante ajustes en la cadena de suministro y estrategias de evasión. Al mismo tiempo, la disminución de los ingresos por aranceles revela otro problema de la política: los ingresos fiscales no cumplen con las expectativas. La aparición de una inflación baja realmente ha mejorado el ánimo del mercado, pero esto refleja las limitadas efectividades de las políticas arancelarias del gobierno de Trump. Para los inversores interesados en macroeconomía y asignación de activos, estos datos señalan un punto de inflexión importante: las preocupaciones del mercado sobre la inflación se están aliviando, pero la sostenibilidad de las políticas aún debe ser observada.