¿Has notado que alguna acción ha experimentado un aumento explosivo en poco tiempo, con una subida mensual que supera el 100%, pero al momento de comprar no puedes realizar una operación en segundos como de costumbre? ¿La función de financiamiento y margen también ha sido desactivada? Esto probablemente significa que has tocado la línea roja de regulación del mercado: tu acción objetivo ha entrado en la categoría de acciones en proceso de disposición.
Entonces, ¿qué tipo de acciones son clasificadas como acciones en proceso de disposición? ¿Se pueden seguir negociando después de entrar en esta “lista negra”? ¿Sigue teniendo valor de inversión? En este artículo analizaremos en profundidad la verdad sobre las acciones en proceso de disposición.
¿Por qué una acción puede ser “encarcelada”? Causas de las acciones en proceso de disposición
El sistema de acciones en proceso de disposición establecido por la Bolsa de Valores de Taiwán tiene un propósito muy claro: cuando hay movimientos anómalos en la negociación de una acción, se aumenta la dificultad de negociación para enfriar el mercado.
¿Y qué se considera “anómalo”? Los criterios principales incluyen tres categorías:
Movimientos de precios extremadamente volátiles en corto plazo: aumento superior al 100% en 30 días hábiles
Frecuencia de transacción anormalmente alta: tasa de rotación diaria superior al 10%
Aumento explosivo en volumen de negociación: volumen de los últimos 6 días comparado con la media, con un aumento anormal
Que una acción entre en un estado anómalo no significa que sea inmediatamente clasificada como acción en proceso de disposición. La Bolsa de Taiwán adopta un sistema de “advertencias escalonadas”: primero la clasifica como acción en atención, para alertar; en ese momento, la negociación no tiene restricciones. Si la anomalía persiste, se escala a acción en advertencia; y finalmente, si continúa, entra en la fase de disposición, enfrentando una serie de restricciones en la negociación.
¿Cómo cambian las reglas de negociación tras entrar en acciones en proceso de disposición?
Una vez que una acción es incluida en la lista de acciones en proceso de disposición, el entorno de negociación para los inversores cambia drásticamente. Dependiendo del grado de anomalía, las acciones en proceso de disposición se dividen en dos fases:
Primera fase de disposición:
La frecuencia de negociación pasa de “en cualquier momento” a “cada 5 minutos”
Si se realiza una orden de más de 10 lotes, o si el total supera los 30 lotes, se debe usar la negociación en círculo (fondos completamente bloqueados por adelantado, sin opción a pago diferido T+2)
No se puede realizar operación de financiamiento y margen
Segunda fase de disposición:
Si durante la primera fase la situación no mejora y en 30 días se vuelve a activar la condición anómala, se escala a la segunda fase:
La frecuencia de negociación se extiende a “cada 20 minutos”
Todas las transacciones deben hacerse en círculo, sin importar la cantidad
El financiamiento y margen siguen suspendidos
El volumen de negociación suele reducirse drásticamente
El período de disposición en estas fases suele ser de 10 días hábiles. Pero si durante este período la acción presenta una condición en la que “las operaciones de liquidación en el mismo día representan más del 60% del volumen total del día”, el período de disposición se extiende a 12 días hábiles.
Al finalizar el período de disposición, la acción puede salir de la lista y volver a negociarse normalmente.
Tabla comparativa de reglas de negociación:
Item
Acción normal
Primera fase de disposición
Segunda fase de disposición
Frecuencia de negociación
En cualquier momento
Cada 5 minutos
Cada 20 minutos
Forma de pago
T+2
Orden >10 lotes o acumulado >30 lotes en círculo
Todo en círculo
Financiamiento y margen
Disponible
No disponible
No disponible
¿Cuál es la diferencia entre acciones en proceso de disposición, acciones en atención y acciones en advertencia?
Es importante que los inversores entiendan estos tres niveles de regulación para evaluar correctamente el riesgo:
Acciones en atención: Cuando la negociación presenta anomalías (como un aumento superior al 100% en 30 días, tasa de rotación anormal, volumen aumentado), se clasifican como en atención. Pero esto solo es una “advertencia”; la negociación no tiene restricciones y no difiere de una acción normal.
Acciones en advertencia: Si las acciones en atención mantienen la anomalía, se elevan a advertencia. En esta etapa, ya hay una intervención regulatoria concreta, y también es la señal para entrar en acciones en proceso de disposición.
Acciones en proceso de disposición: Es la categoría más severa. Cuando una acción cumple con los criterios de atención durante 3 a 5 días hábiles consecutivos, o cumple con cualquier condición de advertencia, pasa directamente a disposición. En ese momento, aparecen las restricciones de retraso en la negociación, en círculo, prohibición de financiamiento y margen, etc.
Resumiendo en una frase: Normal → Atención → Advertencia → Disposición, cada paso representa un endurecimiento en la regulación.
Caso práctico: ¿Qué pasó después de que una acción fue clasificada en proceso de disposición?
El comportamiento posterior de las acciones en disposición no tiene una respuesta estándar. Veamos dos ejemplos completamente opuestos:
Caso 1: 威鋒電子 (6756) — Éxito de “escape”
En junio de 2021, 威鋒電子 fue clasificada como acción en disposición por su gran subida. Tras entrar en la primera fase, no perdió impulso y fue escalada a la segunda fase. Sin embargo, durante ese período, el precio acumuló un aumento del 24%, logrando finalmente salir de la disposición.
Caso 2: 陽明 (2609) — Caída en picada
También en 2021, fue clasificada en disposición por su gran subida y alta rotación. Pero no duró mucho; a finales de julio fue actualizada a disposición nuevamente, esta vez por una caída acumulada en los últimos 6 días. Desde entonces, su rendimiento fue muy pobre.
Estos ejemplos muestran que: que una acción esté en disposición no significa necesariamente que subirá o bajará; lo fundamental es el análisis de los fundamentos de la empresa.
¿Las acciones en proceso de disposición aún tienen valor de inversión? ¿Cómo evaluarlo?
Entrar en disposición puede tener efectos negativos: la extensión del tiempo de negociación, restricciones en el pago, y una drástica reducción en volumen, lo que deteriora la liquidez. Los operadores a corto plazo verán aumentados los costos de transacción en esta etapa.
¿Significa esto que no hay oportunidad alguna?
No necesariamente. Circula en el mercado una expresión que dice “las acciones en disposición se vuelven cada vez más grandes”, basada en la lógica de:
Algunas acciones en disposición suelen ser previamente acciones de tendencia fuerte y popular, con gran participación de minoristas
Durante la disposición, debido a las dificultades de negociación, los chips (participación de fondos) se vuelven más estables
Cuando termina la disposición y se reanuda la negociación, estas acciones “cerradas” pueden volver a activar su tendencia
Pero también hay riesgos: si durante la disposición se recibe un ataque de las fuerzas de venta en corto, puede ser muy difícil escapar.
¿Entonces, las acciones en disposición deberían comprarse?
La lógica principal es: las acciones en disposición son solo un estado temporal de anomalía en la negociación, no reflejan la calidad real de la empresa. La decisión de invertir debe basarse en un análisis normal de los fundamentos:
Desde el punto de vista fundamental:
¿Sigue existiendo la actividad principal y la competitividad de la empresa?
¿Son saludables los principales indicadores financieros (crecimiento de ingresos, margen bruto, utilidad neta)?
¿La tendencia financiera de la compañía es estable?
Desde el punto de vista del chip:
¿Qué están haciendo los fondos principales? ¿Compran o venden?
Como durante la disposición se prohíbe el financiamiento y margen, los movimientos de los fondos principales son más “limpios”, facilitando la identificación
Recomendaciones prácticas:
Verifica el estado del precio: tras entrar en disposición, ¿el precio está en consolidación lateral? Si empieza a caer mucho, mejor evitar.
Evalúa el valor: ¿el precio actual está en un nivel razonable o subvalorado? Si realmente está subvalorado, en medio de dificultades de negociación, puede ser una oportunidad para entrar y esperar una recuperación futura.
Observa el momento: no entres en la primera jornada de disposición; espera 1-2 semanas, observa si el precio se estabiliza y luego decide.
¿Las acciones en disposición son aptas para inversión a largo plazo?
No hay una respuesta definitiva; hay que considerar cuatro factores:
1. Reconocimiento del riesgo
Las acciones en disposición tienen mayor riesgo. La conducta anómala puede esconder problemas de gestión, financieros, o de otra índole. Si la empresa tiene problemas, mantenerla a largo plazo puede ser muy arriesgado.
2. Entorno del mercado
Si el mercado en general está en tendencia bajista o la economía macro está débil, las acciones en disposición tienden a ser más vulnerables. En cambio, en un mercado alcista y con economía favorable, pueden tener más posibilidades de recuperación.
3. Capacidad de tolerancia al riesgo personal
Los inversores que aceptan grandes fluctuaciones y tienen alta tolerancia al riesgo pueden considerar mantener acciones en disposición con fundamentos sólidos. Pero si prefieren estrategias conservadoras, mejor evitarlas.
4. Confianza en la empresa
Si confías en el potencial a largo plazo de la compañía y crees que superará las dificultades, una clasificación temporal en disposición no será un problema.
Diferenciación del impacto:
Operadores a corto plazo: el impacto es mayor. Sin poder hacer day trading, con mayores dificultades en la negociación, la estrategia se ve muy afectada.
Inversores a largo plazo: el impacto es menor. La extensión del tiempo de negociación y las restricciones no afectan mucho la inversión a largo plazo. Además, la regulación más estricta puede facilitar una mejor comprensión de la situación de la empresa.
Conclusión final:
Las acciones en disposición no son prohibidas, sino un estado de anomalía temporal en la negociación. La clave está en realizar un análisis fundamentado y de chips, y no dejarse llevar por la emoción o el pánico.
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El sistema de acciones en proceso de disposición establecido por la Bolsa de Valores de Taiwán tiene un propósito muy claro: cuando hay movimientos anómalos en la negociación de una acción, se aumenta la dificultad de negociación para enfriar el mercado.
¿Y qué se considera “anómalo”? Los criterios principales incluyen tres categorías:
Que una acción entre en un estado anómalo no significa que sea inmediatamente clasificada como acción en proceso de disposición. La Bolsa de Taiwán adopta un sistema de “advertencias escalonadas”: primero la clasifica como acción en atención, para alertar; en ese momento, la negociación no tiene restricciones. Si la anomalía persiste, se escala a acción en advertencia; y finalmente, si continúa, entra en la fase de disposición, enfrentando una serie de restricciones en la negociación.
¿Cómo cambian las reglas de negociación tras entrar en acciones en proceso de disposición?
Una vez que una acción es incluida en la lista de acciones en proceso de disposición, el entorno de negociación para los inversores cambia drásticamente. Dependiendo del grado de anomalía, las acciones en proceso de disposición se dividen en dos fases:
Primera fase de disposición:
Segunda fase de disposición: Si durante la primera fase la situación no mejora y en 30 días se vuelve a activar la condición anómala, se escala a la segunda fase:
El período de disposición en estas fases suele ser de 10 días hábiles. Pero si durante este período la acción presenta una condición en la que “las operaciones de liquidación en el mismo día representan más del 60% del volumen total del día”, el período de disposición se extiende a 12 días hábiles.
Al finalizar el período de disposición, la acción puede salir de la lista y volver a negociarse normalmente.
Tabla comparativa de reglas de negociación:
¿Cuál es la diferencia entre acciones en proceso de disposición, acciones en atención y acciones en advertencia?
Es importante que los inversores entiendan estos tres niveles de regulación para evaluar correctamente el riesgo:
Acciones en atención: Cuando la negociación presenta anomalías (como un aumento superior al 100% en 30 días, tasa de rotación anormal, volumen aumentado), se clasifican como en atención. Pero esto solo es una “advertencia”; la negociación no tiene restricciones y no difiere de una acción normal.
Acciones en advertencia: Si las acciones en atención mantienen la anomalía, se elevan a advertencia. En esta etapa, ya hay una intervención regulatoria concreta, y también es la señal para entrar en acciones en proceso de disposición.
Acciones en proceso de disposición: Es la categoría más severa. Cuando una acción cumple con los criterios de atención durante 3 a 5 días hábiles consecutivos, o cumple con cualquier condición de advertencia, pasa directamente a disposición. En ese momento, aparecen las restricciones de retraso en la negociación, en círculo, prohibición de financiamiento y margen, etc.
Resumiendo en una frase: Normal → Atención → Advertencia → Disposición, cada paso representa un endurecimiento en la regulación.
Caso práctico: ¿Qué pasó después de que una acción fue clasificada en proceso de disposición?
El comportamiento posterior de las acciones en disposición no tiene una respuesta estándar. Veamos dos ejemplos completamente opuestos:
Caso 1: 威鋒電子 (6756) — Éxito de “escape”
En junio de 2021, 威鋒電子 fue clasificada como acción en disposición por su gran subida. Tras entrar en la primera fase, no perdió impulso y fue escalada a la segunda fase. Sin embargo, durante ese período, el precio acumuló un aumento del 24%, logrando finalmente salir de la disposición.
Caso 2: 陽明 (2609) — Caída en picada
También en 2021, fue clasificada en disposición por su gran subida y alta rotación. Pero no duró mucho; a finales de julio fue actualizada a disposición nuevamente, esta vez por una caída acumulada en los últimos 6 días. Desde entonces, su rendimiento fue muy pobre.
Estos ejemplos muestran que: que una acción esté en disposición no significa necesariamente que subirá o bajará; lo fundamental es el análisis de los fundamentos de la empresa.
¿Las acciones en proceso de disposición aún tienen valor de inversión? ¿Cómo evaluarlo?
Entrar en disposición puede tener efectos negativos: la extensión del tiempo de negociación, restricciones en el pago, y una drástica reducción en volumen, lo que deteriora la liquidez. Los operadores a corto plazo verán aumentados los costos de transacción en esta etapa.
¿Significa esto que no hay oportunidad alguna?
No necesariamente. Circula en el mercado una expresión que dice “las acciones en disposición se vuelven cada vez más grandes”, basada en la lógica de:
Pero también hay riesgos: si durante la disposición se recibe un ataque de las fuerzas de venta en corto, puede ser muy difícil escapar.
¿Entonces, las acciones en disposición deberían comprarse?
La lógica principal es: las acciones en disposición son solo un estado temporal de anomalía en la negociación, no reflejan la calidad real de la empresa. La decisión de invertir debe basarse en un análisis normal de los fundamentos:
Desde el punto de vista fundamental:
Desde el punto de vista del chip:
Recomendaciones prácticas:
¿Las acciones en disposición son aptas para inversión a largo plazo?
No hay una respuesta definitiva; hay que considerar cuatro factores:
1. Reconocimiento del riesgo Las acciones en disposición tienen mayor riesgo. La conducta anómala puede esconder problemas de gestión, financieros, o de otra índole. Si la empresa tiene problemas, mantenerla a largo plazo puede ser muy arriesgado.
2. Entorno del mercado Si el mercado en general está en tendencia bajista o la economía macro está débil, las acciones en disposición tienden a ser más vulnerables. En cambio, en un mercado alcista y con economía favorable, pueden tener más posibilidades de recuperación.
3. Capacidad de tolerancia al riesgo personal Los inversores que aceptan grandes fluctuaciones y tienen alta tolerancia al riesgo pueden considerar mantener acciones en disposición con fundamentos sólidos. Pero si prefieren estrategias conservadoras, mejor evitarlas.
4. Confianza en la empresa Si confías en el potencial a largo plazo de la compañía y crees que superará las dificultades, una clasificación temporal en disposición no será un problema.
Diferenciación del impacto:
Conclusión final: Las acciones en disposición no son prohibidas, sino un estado de anomalía temporal en la negociación. La clave está en realizar un análisis fundamentado y de chips, y no dejarse llevar por la emoción o el pánico.