La SEC ha publicado una guía exhaustiva para los inversores sobre la custodia de activos digitales, con puntos específicos para ambos modelos de carteras de criptomonedas. El documento se centra en una decisión crítica que cada propietario de crypto debe tomar: gestión propia a través de carteras personales o confiar en depositarios profesionales.
Los dos caminos: carteras calientes y frías
Con la gestión propia, los inversores enfrentan una elección entre dos tipos de carteras. Las carteras calientes, que están permanentemente conectadas a Internet, ofrecen comodidad pero mayor exposición a riesgos en línea. Las carteras frías, por otro lado, se almacenan offline en dispositivos físicos, lo que proporciona mayor protección contra ataques digitales.
La SEC enfatiza que esta elección tiene consecuencias directas tanto para la disponibilidad como para la seguridad de tus activos de crypto.
La naturaleza permanente de las claves privadas: lo que debes saber
El corazón de cada cartera de crypto radica en la gestión de claves. Las carteras de crypto generan dos claves diferentes con funciones fundamentalmente distintas. Una clave privada es un código alfanumérico generado aleatoriamente que funciona como el único medio para aprobar transacciones y mover fondos.
Un dato crucial: “Una vez que se crea una clave privada, no puede ser modificada ni reemplazada. Quien pierda su clave privada, pierde acceso permanente a sus activos de crypto”, según la directriz del organismo regulador.
Las claves públicas funcionan de manera diferente: permiten la verificación y facilitan que otros envíen dinero a tu cartera, pero no otorgan autorización para gastar. La Oficina compara este proceso con una dirección de correo electrónico de tu identidad de crypto.
La mayoría de los proveedores de carteras crean frases de recuperación que pueden funcionar como respaldo. Sin embargo, la SEC aconseja: “Guarda tu frase de recuperación en un lugar absolutamente seguro y no la compartas con ninguna persona.”
Elegir depositarios: Investiga primero, confía después
Quien opta por que terceros manejen sus activos de crypto debe tomar precauciones. La SEC insta a los inversores a verificar minuciosamente la reputación de estos servicios—a través de búsquedas de quejas, estado de revisión y antecedentes regulatorios.
Algunos puntos clave son esenciales: ¿Qué activos de crypto acepta el depositario? ¿Ofrece cobertura contra pérdida o robo? Algunos custodios participan en rehypothecation, donde los fondos se usan como garantía para préstamos. Otros mezclan los activos de los clientes en lugar de mantenerlos individualmente.
El riesgo es concreto: “Cuando un depositario externo es atacado, cierra sus puertas o quiebra, es posible que pierdas todo acceso a tus holdings”, advierte el regulador.
Las preguntas críticas para los depositarios incluyen sus sistemas de ciberseguridad y seguridad física. También debe quedar claro si venden datos de clientes a terceros.
Por último: revisa toda la estructura de costos, incluyendo tarifas anuales, costos de transacción, costos de transferencia y gastos administrativos.
La visión más amplia
Esta guía aparece tras varias fallas importantes en la industria de crypto, donde múltiples plataformas y custodios han colapsado, dejando a miles de inversores sin poder acceder a sus fondos. Las directrices de la SEC ofrecen un marco necesario para quienes trabajan con carteras de crypto.
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Gestionar tú mismo o delegar: Cómo elegir de forma segura tus carteras de criptomonedas
La SEC ha publicado una guía exhaustiva para los inversores sobre la custodia de activos digitales, con puntos específicos para ambos modelos de carteras de criptomonedas. El documento se centra en una decisión crítica que cada propietario de crypto debe tomar: gestión propia a través de carteras personales o confiar en depositarios profesionales.
Los dos caminos: carteras calientes y frías
Con la gestión propia, los inversores enfrentan una elección entre dos tipos de carteras. Las carteras calientes, que están permanentemente conectadas a Internet, ofrecen comodidad pero mayor exposición a riesgos en línea. Las carteras frías, por otro lado, se almacenan offline en dispositivos físicos, lo que proporciona mayor protección contra ataques digitales.
La SEC enfatiza que esta elección tiene consecuencias directas tanto para la disponibilidad como para la seguridad de tus activos de crypto.
La naturaleza permanente de las claves privadas: lo que debes saber
El corazón de cada cartera de crypto radica en la gestión de claves. Las carteras de crypto generan dos claves diferentes con funciones fundamentalmente distintas. Una clave privada es un código alfanumérico generado aleatoriamente que funciona como el único medio para aprobar transacciones y mover fondos.
Un dato crucial: “Una vez que se crea una clave privada, no puede ser modificada ni reemplazada. Quien pierda su clave privada, pierde acceso permanente a sus activos de crypto”, según la directriz del organismo regulador.
Las claves públicas funcionan de manera diferente: permiten la verificación y facilitan que otros envíen dinero a tu cartera, pero no otorgan autorización para gastar. La Oficina compara este proceso con una dirección de correo electrónico de tu identidad de crypto.
La mayoría de los proveedores de carteras crean frases de recuperación que pueden funcionar como respaldo. Sin embargo, la SEC aconseja: “Guarda tu frase de recuperación en un lugar absolutamente seguro y no la compartas con ninguna persona.”
Elegir depositarios: Investiga primero, confía después
Quien opta por que terceros manejen sus activos de crypto debe tomar precauciones. La SEC insta a los inversores a verificar minuciosamente la reputación de estos servicios—a través de búsquedas de quejas, estado de revisión y antecedentes regulatorios.
Algunos puntos clave son esenciales: ¿Qué activos de crypto acepta el depositario? ¿Ofrece cobertura contra pérdida o robo? Algunos custodios participan en rehypothecation, donde los fondos se usan como garantía para préstamos. Otros mezclan los activos de los clientes en lugar de mantenerlos individualmente.
El riesgo es concreto: “Cuando un depositario externo es atacado, cierra sus puertas o quiebra, es posible que pierdas todo acceso a tus holdings”, advierte el regulador.
Las preguntas críticas para los depositarios incluyen sus sistemas de ciberseguridad y seguridad física. También debe quedar claro si venden datos de clientes a terceros.
Por último: revisa toda la estructura de costos, incluyendo tarifas anuales, costos de transacción, costos de transferencia y gastos administrativos.
La visión más amplia
Esta guía aparece tras varias fallas importantes en la industria de crypto, donde múltiples plataformas y custodios han colapsado, dejando a miles de inversores sin poder acceder a sus fondos. Las directrices de la SEC ofrecen un marco necesario para quienes trabajan con carteras de crypto.