Los datos del IPC de diciembre en Estados Unidos tienen un significado especial: son la primera estadística mensual completa de precios desde el cierre del gobierno. Debido a la falta de datos en octubre por el cierre, y a las desviaciones técnicas en los datos de noviembre, este informe de diciembre reflejará de manera más precisa la tendencia de los precios. Se espera que el IPC general suba un 0.3% mes a mes, y el IPC subyacente también un 0.3%.
¿Pero por qué es tan importante? Porque está directamente relacionado con la política de la Reserva Federal en enero.
**Escenario de datos elevados**
Si el IPC supera el 2.7%, la persistencia de la inflación seguirá siendo un problema para la Fed. Actualmente, el mercado ya anticipa en un 95% que las tasas se mantendrán sin cambios en enero; una cifra superior a las expectativas consolidará aún más esa previsión, e incluso podría retrasar futuras reducciones de tasas. Según reacciones del mercado, el dólar se fortalecerá, los rendimientos de los bonos del gobierno subirán y las acciones caerán. Según JPMorgan, si el IPC subyacente mensual supera el 0.45%, el S&P 500 podría caer entre un 1.25% y un 2.5%. La razón es simple: los costos de las políticas arancelarias aún no se han trasladado completamente a los precios al consumo, y en los próximos meses la presión inflacionaria podría volver a aumentar.
**Escenario de datos bajos**
Por otro lado, si el IPC está por debajo del 2.7%, el mercado abrirá la posibilidad de recortes de tasas. Tomemos noviembre: en esa ocasión, el IPC estuvo por debajo de las expectativas, lo que llevó la probabilidad de una reducción en enero del 26.6% al 28.8%. Datos bajos provocarán un debilitamiento del dólar, una caída en los rendimientos de los bonos y una recuperación en las acciones. Si los números son positivos (el IPC subyacente mensual por debajo del 0.30%), el S&P 500 podría subir entre un 1.25% y un 1.75%. Pero hay que recordar que los datos de noviembre fueron distorsionados por el cierre del gobierno, y diciembre será la verdadera muestra del comportamiento de los precios.
Este informe será como una carta clave: determinará el ritmo del mercado en las próximas semanas.
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Hacer la tarea con anticipación es clave.
Los datos del IPC de diciembre en Estados Unidos tienen un significado especial: son la primera estadística mensual completa de precios desde el cierre del gobierno. Debido a la falta de datos en octubre por el cierre, y a las desviaciones técnicas en los datos de noviembre, este informe de diciembre reflejará de manera más precisa la tendencia de los precios. Se espera que el IPC general suba un 0.3% mes a mes, y el IPC subyacente también un 0.3%.
¿Pero por qué es tan importante? Porque está directamente relacionado con la política de la Reserva Federal en enero.
**Escenario de datos elevados**
Si el IPC supera el 2.7%, la persistencia de la inflación seguirá siendo un problema para la Fed. Actualmente, el mercado ya anticipa en un 95% que las tasas se mantendrán sin cambios en enero; una cifra superior a las expectativas consolidará aún más esa previsión, e incluso podría retrasar futuras reducciones de tasas. Según reacciones del mercado, el dólar se fortalecerá, los rendimientos de los bonos del gobierno subirán y las acciones caerán. Según JPMorgan, si el IPC subyacente mensual supera el 0.45%, el S&P 500 podría caer entre un 1.25% y un 2.5%. La razón es simple: los costos de las políticas arancelarias aún no se han trasladado completamente a los precios al consumo, y en los próximos meses la presión inflacionaria podría volver a aumentar.
**Escenario de datos bajos**
Por otro lado, si el IPC está por debajo del 2.7%, el mercado abrirá la posibilidad de recortes de tasas. Tomemos noviembre: en esa ocasión, el IPC estuvo por debajo de las expectativas, lo que llevó la probabilidad de una reducción en enero del 26.6% al 28.8%. Datos bajos provocarán un debilitamiento del dólar, una caída en los rendimientos de los bonos y una recuperación en las acciones. Si los números son positivos (el IPC subyacente mensual por debajo del 0.30%), el S&P 500 podría subir entre un 1.25% y un 1.75%. Pero hay que recordar que los datos de noviembre fueron distorsionados por el cierre del gobierno, y diciembre será la verdadera muestra del comportamiento de los precios.
Este informe será como una carta clave: determinará el ritmo del mercado en las próximas semanas.