El mercado está tan fuerte que, al volverse, todavía hay personas que lloran todos los días. La razón es muy simple: tu plan está desordenado, tu mentalidad está torcida, y tu ritmo es malo. Si no puedes seguir el ritmo, persigues, y si persigues en la cima, te entierran; si te quedas atrapado, cortas, y después de cortar, vuelve a subir. ¿Por qué siempre te pones en tu propia trampa?
En realidad, no tienes un sistema lógico propio; pasas todo el día escuchando todo tipo de voces en línea, y esa es la verdadera trampa. En inversión, al fin y al cabo, se trata de la realización de tu conocimiento personal: no puedes ganar dinero que no entiendes, esa es la regla de hierro.
Para evitar tomar muchos caminos equivocados, primero debes comenzar mejorando tu conocimiento. No es algo que se logre de la noche a la mañana; hay que hacerlo lentamente, probar y cometer errores, y solo así podrás encontrar tu propio ritmo. Este camino no tiene atajos, solo perseverancia.
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El mercado está tan fuerte que, al volverse, todavía hay personas que lloran todos los días. La razón es muy simple: tu plan está desordenado, tu mentalidad está torcida, y tu ritmo es malo. Si no puedes seguir el ritmo, persigues, y si persigues en la cima, te entierran; si te quedas atrapado, cortas, y después de cortar, vuelve a subir. ¿Por qué siempre te pones en tu propia trampa?
En realidad, no tienes un sistema lógico propio; pasas todo el día escuchando todo tipo de voces en línea, y esa es la verdadera trampa. En inversión, al fin y al cabo, se trata de la realización de tu conocimiento personal: no puedes ganar dinero que no entiendes, esa es la regla de hierro.
Para evitar tomar muchos caminos equivocados, primero debes comenzar mejorando tu conocimiento. No es algo que se logre de la noche a la mañana; hay que hacerlo lentamente, probar y cometer errores, y solo así podrás encontrar tu propio ritmo. Este camino no tiene atajos, solo perseverancia.