【BlockBeats】La independencia de la Reserva Federal está experimentando una presión sin precedentes. El 13 de enero, el gobierno de Trump inició una investigación judicial contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, aparentemente por los costos de remodelación de la sede, pero Powell fue claro: esto no es una investigación sobre problemas de ingeniería, sino una amenaza a la autonomía de las decisiones del banco central. Su lógica es muy clara: el verdadero objetivo de la investigación es que la Reserva Federal no ha seguido la voluntad del presidente en la política de tasas de interés.
Este incidente debería haber provocado una gran controversia. Después de todo, la independencia del banco central se considera la piedra angular de las economías modernas desarrolladas. Pero la realidad es irónica: el sector empresarial estadounidense y Wall Street han guardado silencio colectivamente. Grandes empresas, organizaciones industriales y CEOs casi no han hablado en público.
Una investigación privada del Jeffrey Sonnenfeld, fundador del Instituto de Liderazgo de CEOs de Yale, revela la verdad: el 71% de los CEOs creen que el gobierno actual está erosionando la independencia de la Reserva Federal, y el 80% piensa que presionar para bajar las tasas de interés es perjudicial para los intereses generales de Estados Unidos. Pero, ¿por qué no dicen nada? La respuesta es muy dura: temen ser “denunciados y castigados”.
Detrás del silencio del mundo empresarial hay otra lógica. Algunas empresas dependen de un entorno de tasas bajas para sostener sus financiamientos y beneficios de inversión, y en privado, en realidad esperan que la Reserva Federal pueda ser “persuadida”. Algunos optan por actuar en secreto, otros apuestan a que Trump finalmente “detendrá” sus acciones.
Lo que preocupa aún más es que la vigilancia del mercado sobre la interferencia política en el banco central está disminuyendo. Cada vez más empresarios y voces en Wall Street comienzan a aceptar la evaluación de Trump, como si la politización de la política monetaria se convirtiera en una nueva norma. Esto no solo cambia la dirección de las políticas, sino que también podría redefinir las reglas de todo el mercado financiero.
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PancakeFlippa
· hace4h
Esta estrategia es igual que cortar la cebolla en el mundo de las criptomonedas, cambiar de disfraz y seguir haciendo lo mismo... Los CEOs lo entienden perfectamente, simplemente no se atreven a decirlo, qué puta ironía
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FlippedSignal
· hace4h
Powell lo dijo claramente, es decir, la lucha por el poder disfrazada de problema técnico, hemos visto este truco muchas veces... Los CEO en secreto lo saben, no dicen nada, ¿tienen miedo de ofender a los patrocinadores?
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ser_ngmi
· hace4h
Esta operación es demasiado absurda, en teoría es para investigar las tarifas de renovación, pero en realidad es una venganza descarada después de la temporada de cosecha.
Los CEOs lo saben perfectamente pero hacen como si nada, esa es la realidad.
Solo es un nuevo traje del rey, ¿quién se atreve a protestar?
¿Iniciar una investigación si las tasas de interés no siguen la voluntad del presidente? ¿Qué lógica es esa...
La mayoría silenciosa realmente no puede soportarlo esta vez.
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AlwaysMissingTops
· hace4h
¿Otra vez con este argumento? Que el gobierno quiera controlar las tasas de interés del banco central ya no es ninguna novedad, solo que esta vez es demasiado evidente.
¿Los CEO tienen poca idea o simplemente son cobardes?
Dilema de la independencia de la Reserva Federal: el silencio de los ejecutivos empresariales y el despertar del mercado
【BlockBeats】La independencia de la Reserva Federal está experimentando una presión sin precedentes. El 13 de enero, el gobierno de Trump inició una investigación judicial contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, aparentemente por los costos de remodelación de la sede, pero Powell fue claro: esto no es una investigación sobre problemas de ingeniería, sino una amenaza a la autonomía de las decisiones del banco central. Su lógica es muy clara: el verdadero objetivo de la investigación es que la Reserva Federal no ha seguido la voluntad del presidente en la política de tasas de interés.
Este incidente debería haber provocado una gran controversia. Después de todo, la independencia del banco central se considera la piedra angular de las economías modernas desarrolladas. Pero la realidad es irónica: el sector empresarial estadounidense y Wall Street han guardado silencio colectivamente. Grandes empresas, organizaciones industriales y CEOs casi no han hablado en público.
Una investigación privada del Jeffrey Sonnenfeld, fundador del Instituto de Liderazgo de CEOs de Yale, revela la verdad: el 71% de los CEOs creen que el gobierno actual está erosionando la independencia de la Reserva Federal, y el 80% piensa que presionar para bajar las tasas de interés es perjudicial para los intereses generales de Estados Unidos. Pero, ¿por qué no dicen nada? La respuesta es muy dura: temen ser “denunciados y castigados”.
Detrás del silencio del mundo empresarial hay otra lógica. Algunas empresas dependen de un entorno de tasas bajas para sostener sus financiamientos y beneficios de inversión, y en privado, en realidad esperan que la Reserva Federal pueda ser “persuadida”. Algunos optan por actuar en secreto, otros apuestan a que Trump finalmente “detendrá” sus acciones.
Lo que preocupa aún más es que la vigilancia del mercado sobre la interferencia política en el banco central está disminuyendo. Cada vez más empresarios y voces en Wall Street comienzan a aceptar la evaluación de Trump, como si la politización de la política monetaria se convirtiera en una nueva norma. Esto no solo cambia la dirección de las políticas, sino que también podría redefinir las reglas de todo el mercado financiero.