Hermanos Liberman contra el feudalismo digital: cómo la IA descentralizada puede salvar a la humanidad

Cuando el capital mundial se dirige a la velocidad de la luz hacia OpenAI y empresas similares, intentando construir imperios algorítmicos a través de centros de datos centralizados, dos nombres vuelven a surgir en los medios de la Silicon Valley. Daniil y David Liberman, creadores de una plataforma vendida por 64 millones de dólares, regresan con una advertencia radical. Los hermanos Liberman afirman que, sin acciones urgentes, la humanidad se convertirá en una minoría digital de esclavos de monopolios algorítmicos. Su nuevo proyecto Gonka, una red descentralizada de computación para IA, propone un camino de salvación.

Cálculo del rendimiento: cómo la humanidad se convertirá en una minoría

Los hermanos Liberman comienzan con matemáticas sorprendentes. En el último siglo, la productividad humana se ha duplicado aproximadamente cada tres décadas. Pero la aparición de IA implementada destruirá por completo esa trayectoria. Su pronóstico suena a ciencia ficción, pero lo toman en serio: en la Tierra aparecerán 10 mil millones de robots.

No son solo manipuladores mecánicos en las cadenas de montaje. Los hermanos Liberman ven un futuro donde cada persona tendrá un doble digital-físico, que trabajará las 24 horas sin cansancio. Un programador tendrá un robot sincronizado con su lógica de codificación. Un diseñador podrá continuar su creatividad en el mundo real. En esencia, la humanidad aumentará su potencia productiva en cuatro, diez, e incluso cien veces.

Los Liberman destacan que esto no es solo un salto tecnológico, sino una crisis existencial. Cuando cada “yo” humano tenga un equivalente potente en nivel digital-físico, todo el sistema de valor laboral, salarios y bienestar social colapsará en un instante.

Los gigantes construyen el futuro: el peligro de los monopolios generativos

Sin embargo, el peligro real no radica en la IA en sí, sino en quién la posee. Los Liberman recuerdan bien cómo iOS y Android, a través de la App Store, establecieron control total sobre el ecosistema móvil. Ahora, los gigantes planean repetir ese escenario a nivel de toda actividad intelectual.

La primera señal de monopolio será la muerte de la App Store. Cuando la IA pueda generar aplicaciones completas en milisegundos a partir de una simple solicitud del usuario, descargar programas ya será un vestigio del pasado. El usuario simplemente pedirá el servicio que necesita a la IA gigante. Y así, los desarrolladores desaparecerán de la cadena: solo el monopolista quedará entre la petición del usuario y su ejecución.

El segundo problema es la concentración de poder. Los Liberman ven un oligopolio futuro formado por cinco empresas: OpenAI, xAI, Google Gemini, Meta y Anthropic. Si la IA determina cada línea de código que ves, lees e incluso imaginas, esas compañías se convertirán en los arquitectos de toda la lógica digital de la humanidad.

El tercer nivel de control es financiero. BlackRock y otros megaconglomerados respaldan a estas empresas. Cuando la infraestructura intensiva en capital está controlada por unos pocos actores apoyados por gigantes financieros, las discusiones sobre “código abierto” y “acceso inclusivo” se vuelven ruido de marketing.

Gonka: la revolución en red de la potencia computacional

Frente a la perspectiva de un totalitarismo algorítmico, los Liberman crearon una contrae estrategia. Gonka no es solo otra startup, sino un intento de redefinir la naturaleza misma de la infraestructura computacional.

“Un IA centralizada construye rascacielos altos, pero el mundo necesita caminos”, explicó Daniil Liberman. Y eso es precisamente lo que propone Gonka: acceso equitativo a la potencia computacional mediante un protocolo distribuido.

Primero, los Liberman hicieron un hallazgo interesante. Bitcoin posee una potencia computacional colosal, pero la mayor parte se gasta en “hashing inútil”. A través de un protocolo descentralizado, esa potencia puede transformarse en “cálculos útiles para IA”.

Gonka introduce un mecanismo revolucionario de consenso: Proof of Compute. En lugar de que los mineros ocupen recursos computacionales 24/7, solo deben completar pruebas de salida de IA en un tiempo muy corto y recibir recompensas en tokens. El resultado: el costo de alquiler de GPU cae varias órdenes de magnitud respecto a AWS u otros proveedores en la nube.

El ritmo de crecimiento del proyecto es asombroso. En 100 días, la potencia computacional del nivel H100 en la red Gonka creció de 60 dispositivos a más de 10,000. Esto demuestra que la industria blockchain, que durante años reprimió su demanda de recursos computacionales, está lista para explotar en cuanto tenga oportunidad. La inversión de Bitfury de 50 millones de dólares confirma la conclusión: la infraestructura futura de IA será inevitablemente distribuida, sin licencias y globalmente compartida.

La burbuja de la IA y los cables de fibra óptica del futuro

Los Liberman tienen una visión sobria del actual auge de la IA. Según ellos, la burbuja se ha creado por una locura de descontar las “ganancias monopólicas futuras” por parte de los gigantes. Cuando redes descentralizadas como Gonka reduzcan el costo de los cálculos, los precios premium que ahora fijan los gigantes desaparecerán.

Pero lo que resulta revelador es que, cuando estalló la burbuja de las puntocom en 2000, dejó tras de sí una red mundial de cables de fibra óptica. Esa infraestructura permitió que Internet se convirtiera en un fenómeno de masas.

Los Liberman creen que, incluso si la burbuja de la IA estalla, la “infraestructura intelectual” que deje será la base del próximo salto civilizatorio. Quienes logren dominar canales descentralizados de bajo costo en computación serán los primeros en atravesar los escombros de la era de monopolios.

Cómo sobrevivir en un mundo de 10 mil millones de robots

Si los robots asumen toda la productividad, ¿qué quedará para el ser humano? Los Liberman, prácticos y no solo filosóficos, proponen dos estrategias concretas.

Primera: encuentra una combinación única de habilidades. Si solo eres programador, la IA te reemplazará en un día. Pero si eres desarrollador que también domina la literatura rusa, la física cuántica y el derecho, serás invencible. Los modelos de IA pueden tener conocimientos amplios, pero casi imposible imitar una comprensión interdisciplinaria auténtica, adquirida a través de la experiencia y el patrimonio cultural. Esa intersección única define la profundidad de las preguntas que podrás plantear a la IA (el núcleo del Prompt Engineering) y crea una barrera creativa en tus resultados.

Segunda: adopta una posición de responsabilidad. La IA puede calcular, pero no asumir responsabilidades. En los futuros contratos sociales, la ejecución será un recurso barato, pero la toma de decisiones y la aprobación serán valiosos. Solo quienes se atrevan a asumir plena responsabilidad por los resultados de la IA serán los nodos centrales en el sistema colaborativo del futuro.

Oportunidad geoestratégica para las naciones pequeñas

Los Liberman ven una oportunidad inesperada para países fuera del polo estadounidense-chino. En lugar de sufrir por embargos de chips y prohibiciones tecnológicas, pueden:

Desplegar capacidades computacionales locales. Participando en protocolos como Gonka, usando energía barata y chips ASIC accesibles, incluso países no ricos pueden acceder a una red descentralizada global.

Crear reputación y habilidades. Fomentando que desarrolladores locales contribuyan con licencias abiertas, los pequeños países pueden construir su propia ecosistema de servicios de IA en un nivel “soberano”.

Como dijeron con ingenio los Liberman: “A los países pequeños no les hace falta competir con los gigantes en altura de rascacielos. Solo necesitan su propia carretera de IA en la puerta de casa”.

La última frontera de la soberanía

Los Liberman no solo impulsan un negocio, sino que llevan a cabo un experimento social a gran escala. Ven dos posibles futuros: modelos cerrados tipo OpenAI que conducen a una “Edad Media digital”, donde los algoritmos gobiernan a los esclavos digitales; o IA descentralizada, representada por Gonka y proyectos similares, que es la última oportunidad para que las personas comunes mantengan su soberanía.

Este maratón de 10 mil millones de robots apenas comienza. Así como Bitcoin demostró al mundo la posibilidad de una moneda descentralizada, los Liberman intentan demostrar que las herramientas de mayor potencia productiva no deben estar encerradas en sótanos de rascacielos, sino fluir hacia los dedos de todos los que decidan poseerla.

Aviso legal: El material se basa en entrevistas públicas y en los principales puntos de vista de los hermanos Liberman sobre el protocolo Gonka. No constituye una recomendación de inversión. Gonka, como infraestructura en desarrollo, enfrenta riesgos tecnológicos y de mercado. Se recomienda a los inversores actuar con cautela.

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