Últimamente realmente hay una sobrecarga de información, en el grupo una y otra vez aparecen decenas de mensajes, los KOLs abren el micrófono y otra vez una cadena de «cierre lógico», descubro que lo más caro no es el gas, sino el momento en que con mi mano tonta hice clic para comprar. Al fin y al cabo, en la compra impulsiva, nadie más que tú asume la culpa, los mensajes del grupo son ruido, los KOLs son amplificadores, y al final quien presiona el botón de confirmar eres tú mismo… por eso ahora he aprendido una palabra: esperar. Esperar a que pase la emoción, esperar a que se actualice la tabla de tarifas/ingresos en la cadena, esperar a poder escribir «por qué quiero comprar» sin sentirme incómodo. Últimamente no está de moda la minería social, los tokens de fans, hablando de «la atención es minería», pero yo lo veo más como «la atención es tarifa de transacción» — entregas tu atención y otros abren la compuerta para cosechar. De todos modos, primero espero una corrección, espero la confirmación, espero pensar bien, los que se lanzan con prisa, que tomen eso como pagar la matrícula.

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