a16z: No solo pagos, las stablecoins están redefiniendo el panorama financiero global

Escribir: Noah Levine, Guy Wuollet, Robert Hackett

Traducido por: Luffy, Foresight News

El sistema financiero global se está reconstruyendo sobre una infraestructura nueva, y el ritmo de este proceso supera con creces la percepción de la mayoría fuera de la industria de las criptomonedas.

Las stablecoins son el catalizador central de esta transformación. Han pasado de ser una herramienta de negociación minoritaria a convertirse en la infraestructura básica del sistema financiero, y están en camino de convertirse en la piedra angular para construir una nueva generación de productos financieros globales. Este artículo presenta nuestra visión sobre esta transformación. La estructura del sector puede cambiar, los límites de los subsectores se fusionarán y evolucionarán continuamente, pero la transformación más fundamental radica en una actualización estructural: cómo se construye la nueva arquitectura del sistema financiero global, en qué aspectos está madurando y qué brechas aún persisten.

La idea central de este artículo es que las stablecoins están impulsando un nuevo modelo de banca como servicio (BaaS). En la ola anterior de banca como servicio, las empresas fintech dependían principalmente de arrendar licencias bancarias y conectarse a sistemas centrales tradicionales para operar. La diferencia esencial en esta nueva fase es que las empresas construyen sus negocios sobre infraestructura en cadena, usando billeteras autogestionadas para reducir la fricción en las transacciones y disminuir la dependencia de intermediarios; además, integran funciones básicas como cuentas, pagos, divisas y créditos en productos financieros de extremo a extremo.

Hace diez años, construir este tipo de servicios financieros de toda la cadena requería solicitar múltiples licencias en diferentes regiones y colaborar con bancos locales. Hoy en día, con esta nueva arquitectura tecnológica, cualquier equipo puede implementar rápidamente estos servicios.

La adquisición de Bridge y Privy por parte de Stripe, y la compra de BVNK por parte de Mastercard, muestran que estas empresas tradicionales están adoptando estrategias similares para responder a los cambios en el mercado. Los grandes actores están llevando a cabo fusiones y adquisiciones para asegurarse de dominar los componentes clave en la infraestructura emergente antes de que esta se consolide.

Todas estas señales indican que la transformación financiera en cadena se ha convertido en una tendencia irreversible. La elección que tenemos por delante es simple: o la abrazamos y nos adaptamos, o seremos dejados atrás por el tiempo.

Mapa del mercado de stablecoins

Tres tipos de blockchain

La percepción previa de que todas las blockchains compiten por los mismos escenarios de aplicación está empezando a desmoronarse. Actualmente, el sector se ha segmentado en tres tipos de redes blockchain con diferentes enfoques: cada una diseñada para necesidades específicas, con diferentes compromisos en rendimiento. Entender las diferencias entre ellas es clave para comprender la implementación real de la tecnología financiera global:

Las cadenas públicas de uso general (representadas por Solana, Ethereum y sus principales redes L2) siguen siendo el núcleo del mercado de capitales criptográficos, cubriendo escenarios centrales como transacciones, préstamos y finanzas descentralizadas. Este sector tiene un tamaño de mercado grande y un desarrollo estable, pero no puede abarcar toda la tendencia del sector.

Las blockchains dedicadas a pagos representan otra categoría emergente, diseñadas específicamente para aplicaciones de servicios financieros. Redes como Tempo de Stripe y Arc de Circle compiten en áreas que las cadenas públicas no han optimizado: tarifas de gas nativas para stablecoins, protección de la privacidad y costos de transacción predecibles. Para una fintech que procesa millones de transacciones de pago, la capacidad de modelar costos es crucial. Las empresas en este campo apuestan a que las cadenas de pago orientadas a pagos serán la capa de liquidación preferida para la próxima generación de infraestructura financiera.

Las redes institucionales, como Canton, están diseñadas para entidades reguladas que requieren programabilidad y protección de la privacidad, sin violar los marcos regulatorios legales. A medida que bancos y gestoras de activos aceleran su participación, el papel principal de estas redes regulatorias se irá haciendo más evidente.

Las restricciones en los servicios bancarios están disminuyendo

En los últimos diez años, los canales de colaboración con bancos han sido el principal cuello de botella para los servicios financieros nativos en criptomonedas. La alta barrera de entrada y la fragilidad de las relaciones con los bancos han sido las principales fuentes de riesgo para las empresas criptográficas.

Aunque esta situación no ha desaparecido por completo, ha mejorado significativamente. Un grupo de bancos regulatorios que apoya las criptomonedas está facilitando la interconexión entre infraestructura en cadena y el sistema fiduciario tradicional.

Los canales de entrada y salida de fondos solían ser un problema central para todos los actores del sector; ahora, la viabilidad ha mejorado mucho. La apertura de canales fiduciarios es fundamental para la operación de las fintech nativas en stablecoins, no solo en pagos, sino en toda la pila tecnológica.

Emisores de stablecoins: una competencia de licencias con impacto profundo

La competencia en el mercado de emisión de stablecoins es ahora sin precedentes, y el foco principal se ha desplazado completamente hacia la regulación y el cumplimiento. Desde la aprobación de la Ley GENIUS en EE. UU., los principales emisores están solicitando licencias de fideicomiso ante la Oficina del Control de la Moneda (OCC).

A corto plazo, estas licencias otorgan credibilidad regulatoria, reconocimiento federal y confianza de las autoridades regulatorias y socios institucionales.

A largo plazo, el impacto será aún mayor. Quienes obtengan licencias regulatorias y puedan acceder a canales de liquidación del Federal Reserve, integrándose profundamente en el sistema financiero global, serán los principales actores en la transformación digital del sistema financiero.

Esta competencia no es solo una disputa de marca, sino una lucha por la posición en el sistema de pagos. Más importante aún, quien pueda sentar las bases para el crecimiento del crédito y los mercados de capital será quien tenga mayor influencia.

Proveedores de liquidez: el último kilómetro

Las stablecoins ya han logrado avances significativos en los pagos transfronterizos, simplificando en gran medida los pasos intermedios en las transferencias internacionales: mayor velocidad de liquidación, menor dependencia de cuentas proxy prefinanciadas y reducción de costos en transferencias internacionales.

El problema restante es la liquidez entre stablecoins y monedas fiduciarias locales, especialmente en mercados emergentes. La profundidad de liquidez en muchos canales transfronterizos es insuficiente, lo que genera deslizamientos en las transacciones, retrasos en la liquidación y precios inestables. Sin una solución, esto podría obstaculizar gravemente el potencial de las stablecoins en aplicaciones B2B.

Este gap se está cerrando a través de tres canales:

Proveedores de servicios de divisas que adaptan stablecoins (como OpenFX, XFX);

Exchanges regionales que profundizan en recursos de moneda local (como Bitso en América Latina, Yellowcard en África, Coins.ph en el Sudeste Asiático);

Y bancos que apoyarán directamente la liquidación en stablecoins en el futuro.

Estos tres actores son indispensables. Los proveedores de divisas aportan capacidades tecnológicas, los exchanges regionales consolidan la liquidez local y los bancos ofrecen soporte en balance y redes de corresponsales globales. Ningún canal por sí solo puede completar el ciclo completo.

Conexión bancaria: un eslabón clave imprescindible

La infraestructura completa de stablecoins ha sido construida casi en su totalidad por fintechs, instituciones de pago no bancarias y empresas nativas en criptomonedas, operando fuera del sistema bancario tradicional. Este modelo ofrece ventajas de eficiencia y apertura, pero también genera riesgos estructurales: la infraestructura subyacente de las stablecoins no es compatible de forma nativa con los sistemas centrales tradicionales que usan la mayoría de los bancos, por lo que se requiere una capa de conexión especializada para integrarlos.

La “interfaz de conexión bancaria” es precisamente esa capa clave. Empresas dedicadas construyen infraestructura propia para ayudar a los bancos a lanzar rápidamente servicios relacionados con stablecoins sin reemplazar por completo sus sistemas antiguos.

Un grupo de proveedores con visión de futuro ya ha ampliado sus límites operativos, desde el mercado de capitales criptográficos y pagos, hasta préstamos en cadena, anticipándose a las futuras necesidades de los bancos en stablecoins.

Capa de aplicación: implementación de nuevas funciones financieras

Dos tendencias principales están transformando el ecosistema de aplicaciones terminales.

La primera es la integración de nuevos bancos fintech y billeteras criptográficas.

Las plataformas de intercambio están añadiendo funciones como cuentas virtuales, tarjetas de pago y recompensas; los bancos digitales aceleran la integración de activos criptográficos y productos de inversión tradicionales. La línea entre estos productos se difumina rápidamente, y en última instancia, se consolidarán en una plataforma financiera unificada, que mediante una interfaz única atenderá tanto a usuarios nativos en criptomonedas como a usuarios comunes.

El ganador final en esta competencia no será necesariamente quien tenga el mejor producto actual, sino quien logre combinar canales de distribución, confianza del cliente y productos y servicios que satisfagan sus necesidades.

La segunda tendencia es la aplicación de stablecoins en los servicios bancarios empresariales. En mercados donde la infraestructura bancaria en dólares es limitada, poco confiable o demasiado costosa (como en gran parte de América Latina, África Subsahariana y el Sudeste Asiático), las stablecoins ofrecen un canal de liquidación en dólares sin precedentes, cubriendo necesidades como pagos a proveedores, cobros globales y gestión de fondos en pools.

El núcleo de esta demanda no es un concepto de criptosector, sino la alta disponibilidad de activos en dólares. En regiones con sistemas financieros débiles y alta volatilidad monetaria, las empresas adoptan activamente stablecoins por necesidades operativas reales.

La transformación a largo plazo en la capa de aplicaciones se basa en un ecosistema de valor añadido sobre los servicios básicos de cuentas.

El acceso a activos en dólares es solo el comienzo. Desde pequeños empresarios en Lagos, freelancers en Buenos Aires o ahorradores en Yakarta, mientras tengan activos estables denominados en stablecoins, podrán acceder a toda una gama de servicios financieros antes inalcanzables: crédito, inversión, gestión patrimonial, seguros, etc.

Las fintech y superapps que lideren en la captación de usuarios en estas cuentas podrán aprovechar su base de clientes para vender productos financieros de todo tipo, penetrando en mercados emergentes que el sistema financiero tradicional ha ignorado por mucho tiempo. Los pagos son solo la puerta de entrada a las cuentas, mientras que el crédito y la inversión representan los verdaderos vectores de valor comercial.

Mercado de crédito: una transformación profunda y de gran impacto

Si el pago fue el primer paso, el crédito probablemente sea el segundo, y quizás el más importante.

La interpretación general del crecimiento de las stablecoins suele limitarse a un modelo bancario estrecho: tokenización en dólares, almacenamiento en wallets, liquidación instantánea y redención bajo demanda. Pero esta visión ignora un cambio clave que ocurrirá con la adopción masiva de stablecoins: cuando decenas de billones de dólares en stablecoins circulen en el mercado, la demanda de inversión en capital ocioso explotará. Las empresas que posean stablecoins necesitarán activar fondos ociosos, los protocolos requerirán liquidez adicional y los usuarios finales también tendrán necesidades de préstamo.

Se creará un nuevo mercado de crédito en cadena, que no será simplemente productos de préstamos especulativos y altamente apalancados en activos criptográficos, sino un sistema de crédito real que retoma los principios tradicionales: facilitar la formación de capital, préstamos respaldados por activos reales y cuentas por cobrar, y apoyar a empresas en regiones con infraestructura bancaria deficiente.

El fin de la era de crecimiento descontrolado de las finanzas descentralizadas (DeFi) ha llegado, y la industria entra en una etapa más madura y estable de finanzas en cadena.

Este proceso de evolución es muy similar a cómo se desarrolló en los últimos diez años el sector de fondos de inversión privados. Bajo presión regulatoria, los bancos tradicionales han reducido gradualmente ciertos préstamos, y los fondos de crédito privado han llenado rápidamente ese vacío, creciendo desde activos alternativos minoritarios hasta convertirse en un sector de decenas de billones de dólares, capaz de competir directamente con sindicaciones de préstamos. La lógica subyacente de los créditos en cadena es similar: salir del sistema bancario tradicional para acumular capital, usando una arquitectura innovadora para atender a prestatarios que el sistema financiero convencional ignora. La diferencia clave es que la infraestructura financiera en cadena tiene atributos abiertos, programables y globales por naturaleza, lo que le da una ventaja que los fondos de crédito privado no pueden igualar.

Las instituciones tradicionales de crédito ya están observando de cerca estos cambios, y las que anticipen fusiones y adquisiciones serán las que lideren el futuro del mercado de capital en cadena.

Hegemonía del dólar y geopolítica

Detrás de este mapa del mercado se oculta una historia aún mayor que la tecnología financiera, y esta historia tiene dos direcciones.

Para individuos y empresas, el nuevo sistema financiero trae un empoderamiento económico tangible: protección contra la devaluación de la moneda local, acceso a canales de pago globales y uso del dólar, la moneda de mayor liquidez mundial, para sus operaciones. Agricultores en África Subsahariana, fabricantes en el Sudeste Asiático y pequeños importadores en América Latina pueden poseer, transaccionar y ahorrar dólares sin abrir cuentas en bancos estadounidenses ni depender del sistema de corresponsales tradicional, rompiendo así las barreras de privilegio que antes limitaban el acceso a los servicios en dólares.

Para Estados Unidos, las stablecoins refuerzan aún más su hegemonía financiera. Durante el último siglo, la posición del dólar se ha sustentado en instituciones como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el sistema de corresponsales global y acuerdos bilaterales, que permiten a EE. UU. mantener la influencia en la política financiera mundial. Pero las stablecoins abren un canal más directo: cada wallet que posea dólares en stablecoins se convierte en un nodo nuevo en la red financiera en dólares, permitiendo liquidaciones de valor de bajo costo y en segundos entre cualquier par de puntos en el mundo. Cuanto mayor sea la adopción de stablecoins, mayor será el efecto de red, y la penetración del dólar en regiones con sistemas financieros débiles se profundizará aún más.

Este es el valor estratégico más profundo de las stablecoins: con la implementación de la Ley GENIUS y otras regulaciones, no solo se busca controlar un nuevo producto financiero, sino que EE. UU. busca consolidar su posición en la economía global en un contexto donde la hegemonía del dólar ha sido desafiada desde la creación del sistema de Bretton Woods. La infraestructura de stablecoins es la base para una estrategia a largo plazo que busca mantener y fortalecer esa posición.

Más allá de los pagos: una reconfiguración de la base del sistema financiero global

La infraestructura financiera global en su nueva forma aún está en construcción, y su valor estratégico va mucho más allá del sector de pagos.

La transformación esencial es una actualización completa del sistema financiero mundial. La nueva red en cadena, con sus características abiertas, programables y de interconexión natural, puede cubrir regiones, grupos y escenarios que los sistemas tradicionales nunca han podido atender. Sus valores centrales incluyen:

Proveer servicios en dólares estables a regiones con infraestructura financiera débil;

Crear canales de valor para capital ocioso en grandes volúmenes;

Ofrecer servicios de crédito inclusivos a grupos que han sido ignorados por el sistema financiero tradicional;

Ayudar a miles de millones de personas comunes a participar por primera vez en el mercado de capitales global.

Hoy, las empresas que profundicen en cada eslabón de esta nueva cadena de valor definirán la próxima era del sistema financiero global y liderarán la futura forma de la economía en dólares a nivel mundial.

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