Los gráficos de Bitcoin están pintando un escenario bastante interesante para quienes lo siguen de cerca. El patrón de triángulo ascendente que se formó recientemente muestra algo muy significativo: mínimos cada vez más altos encontrando resistencia en niveles progresivamente más elevados. Esta compresión entre soporte y techo es un clásico requerimiento de movimiento.
La divergencia en el RSI semanal es el detalle que hace que los analistas levanten la ceja. El impulso bajista está perdiendo fuerza mientras el precio sigue probando sus resistencias. Cuando se observa este tipo de desacople, generalmente significa que la próxima caída viene desde arriba.
Desde el lado institucional, la situación se calienta. Empresas corporativas aumentando sus asignaciones en Bitcoin, movimiento que antes era tabú, ahora se ha convertido en norma. Paralelamente, hay un flujo creciente de capital que huye de posiciones tradicionales en oro hacia los activos digitales. Este reajuste de cartera históricamente precede movimientos especulativos relevantes.
El triángulo ascendente combinado con estos indicadores técnicos y la entrada de capital estructurado crea un escenario donde la ruptura de la resistencia deja de ser una posibilidad y se convierte en una expectativa. Los niveles de soporte están bien definidos, por lo que el riesgo queda controlado para quienes quieren posicionarse ante este patrón.
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Bitcoin en trayectoria alcista: Triángulo ascendente indica inminente ruptura
Los gráficos de Bitcoin están pintando un escenario bastante interesante para quienes lo siguen de cerca. El patrón de triángulo ascendente que se formó recientemente muestra algo muy significativo: mínimos cada vez más altos encontrando resistencia en niveles progresivamente más elevados. Esta compresión entre soporte y techo es un clásico requerimiento de movimiento.
La divergencia en el RSI semanal es el detalle que hace que los analistas levanten la ceja. El impulso bajista está perdiendo fuerza mientras el precio sigue probando sus resistencias. Cuando se observa este tipo de desacople, generalmente significa que la próxima caída viene desde arriba.
Desde el lado institucional, la situación se calienta. Empresas corporativas aumentando sus asignaciones en Bitcoin, movimiento que antes era tabú, ahora se ha convertido en norma. Paralelamente, hay un flujo creciente de capital que huye de posiciones tradicionales en oro hacia los activos digitales. Este reajuste de cartera históricamente precede movimientos especulativos relevantes.
El triángulo ascendente combinado con estos indicadores técnicos y la entrada de capital estructurado crea un escenario donde la ruptura de la resistencia deja de ser una posibilidad y se convierte en una expectativa. Los niveles de soporte están bien definidos, por lo que el riesgo queda controlado para quienes quieren posicionarse ante este patrón.