El mercado actual se asemeja mucho a una cirugía mayor sin anestesia. Bitcoin ha caído por debajo de los 80,000 dólares, provocando una liquidación de 2.5 mil millones de dólares, y esto no es solo un número, sino que marca la ruptura oficial de la burbuja que se había inflado desde el año pasado con la narrativa de “buey institucional”. Lo más irónico es que los inversores en IBIT de BlackRock, considerados como “ganadores seguros”, ahora tienen un rendimiento total negativo. Esto significa que los expertos institucionales que gritaban insistentemente por encima de los 100,000 dólares ya han llevado sus fondos más conservadores a la trampa. En pocas palabras, el mercado está experimentando una “fractura de liquidez”, y la controversia sobre las secuelas de la liquidación, además, ha destapado la falta de profundidad del mercado en las plataformas de trading en condiciones extremas. Curiosamente, mientras el mercado secundario está en crisis y @sunyuchen@ vuelve a caer en una vorágine de regulaciones y denuncias, la Fundación Ethereum está implementando una especie de “evolución defensiva”. Han puesto la seguridad post-cuántica en prioridad estratégica, desarrollando leanVM y firmas PQ. La señal detrás de esto es clara: los desarrolladores principales ya no se preocupan por las subidas y bajadas de esta ronda de mercado alcista y bajista, sino que incluso están anticipando posibles “golpes de gracia” en la próxima década. Mientras todos aún discuten si los 2300 dólares de Ethereum son el fondo, en el nivel técnico ya se están sentando las bases para la infraestructura en la era de la computación cuántica. Esta “visión a largo plazo” tecnológica contrasta fuertemente con la “cortoplacismo” del mercado. El verdadero foco está en el cambio radical en la lógica regulatoria. El Departamento del Tesoro de EE. UU. ha evitado los tradicionales juegos legales y, mediante sanciones, ha cortado las transacciones sospechosas relacionadas con Irán, con un alcance que ha llegado a cada nodo y flujo específico. Combinado con las pérdidas de seguridad que superaron los 400 millones de dólares en enero, podemos ver una realidad brutal: los límites de seguridad de Web3 están colapsando. Si todavía piensas que esto es solo otra “corrección técnica” normal, estás siendo demasiado ingenuo. En realidad, se trata de un “cambio en la línea argumental principal”. La lógica antigua se basaba en la sobreliquidez y la entrada de instituciones para impulsar las valoraciones, pero ahora ese camino está bloqueado por la marea de liquidaciones y los retornos negativos. Una nueva lógica está emergiendo de las ruinas: por un lado, la reestructuración fundamental a través de leanVM en Ethereum y otras tecnologías, intentando lograr una “invencibilidad” real; por otro, la regulación mediante sanciones y acusaciones de manipulación, que fuerza a eliminar los apalancamientos grises en la industria. Para los inversores más hardcore, el foco ya no es predecir cuándo Bitcoin volverá a los 100,000 dólares, sino quién podrá mantener la barrera tecnológica más importante en esta limpieza de “verdad y falsedad”. Al final, cuando la marea baja, descubrimos que no solo hay personas nadando desnudas, sino que incluso la base de la piscina está siendo reconstruida.
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#加密市场观察 Análisis de hoy
El mercado actual se asemeja mucho a una cirugía mayor sin anestesia. Bitcoin ha caído por debajo de los 80,000 dólares, provocando una liquidación de 2.5 mil millones de dólares, y esto no es solo un número, sino que marca la ruptura oficial de la burbuja que se había inflado desde el año pasado con la narrativa de “buey institucional”.
Lo más irónico es que los inversores en IBIT de BlackRock, considerados como “ganadores seguros”, ahora tienen un rendimiento total negativo. Esto significa que los expertos institucionales que gritaban insistentemente por encima de los 100,000 dólares ya han llevado sus fondos más conservadores a la trampa. En pocas palabras, el mercado está experimentando una “fractura de liquidez”, y la controversia sobre las secuelas de la liquidación, además, ha destapado la falta de profundidad del mercado en las plataformas de trading en condiciones extremas.
Curiosamente, mientras el mercado secundario está en crisis y @sunyuchen@ vuelve a caer en una vorágine de regulaciones y denuncias, la Fundación Ethereum está implementando una especie de “evolución defensiva”. Han puesto la seguridad post-cuántica en prioridad estratégica, desarrollando leanVM y firmas PQ.
La señal detrás de esto es clara: los desarrolladores principales ya no se preocupan por las subidas y bajadas de esta ronda de mercado alcista y bajista, sino que incluso están anticipando posibles “golpes de gracia” en la próxima década. Mientras todos aún discuten si los 2300 dólares de Ethereum son el fondo, en el nivel técnico ya se están sentando las bases para la infraestructura en la era de la computación cuántica. Esta “visión a largo plazo” tecnológica contrasta fuertemente con la “cortoplacismo” del mercado.
El verdadero foco está en el cambio radical en la lógica regulatoria. El Departamento del Tesoro de EE. UU. ha evitado los tradicionales juegos legales y, mediante sanciones, ha cortado las transacciones sospechosas relacionadas con Irán, con un alcance que ha llegado a cada nodo y flujo específico. Combinado con las pérdidas de seguridad que superaron los 400 millones de dólares en enero, podemos ver una realidad brutal: los límites de seguridad de Web3 están colapsando.
Si todavía piensas que esto es solo otra “corrección técnica” normal, estás siendo demasiado ingenuo. En realidad, se trata de un “cambio en la línea argumental principal”. La lógica antigua se basaba en la sobreliquidez y la entrada de instituciones para impulsar las valoraciones, pero ahora ese camino está bloqueado por la marea de liquidaciones y los retornos negativos.
Una nueva lógica está emergiendo de las ruinas: por un lado, la reestructuración fundamental a través de leanVM en Ethereum y otras tecnologías, intentando lograr una “invencibilidad” real; por otro, la regulación mediante sanciones y acusaciones de manipulación, que fuerza a eliminar los apalancamientos grises en la industria. Para los inversores más hardcore, el foco ya no es predecir cuándo Bitcoin volverá a los 100,000 dólares, sino quién podrá mantener la barrera tecnológica más importante en esta limpieza de “verdad y falsedad”. Al final, cuando la marea baja, descubrimos que no solo hay personas nadando desnudas, sino que incluso la base de la piscina está siendo reconstruida.