Qivalis planea lanzar una stablecoin euro completamente respaldada en 2026, con el objetivo de reducir la dependencia de la UE de los tokens digitales basados en el dólar.
Los principales bancos europeos se han unido para emitir una stablecoin vinculada al euro a través de un consorcio llamado Qivalis. Con fecha prevista para 2026, el proyecto refleja un cambio estratégico por parte de los bancos establecidos hacia los activos digitales. El objetivo es crear una alternativa creíble en euros en un mercado dominado por tokens respaldados por dólares estadounidenses.
Los bancos europeos están desarrollando una stablecoin vinculada al euro y ya mantienen conversaciones avanzadas. La meta es que el token esté listado en plataformas reguladas y respaldado por una liquidez sólida desde el primer día.
Varias instituciones bancarias europeas importantes, incluyendo ING, UniCredit, BNP Paribas, CaixaBank y BBVA, están involucradas. El consorcio con sede en los Países Bajos ha solicitado la aprobación del banco central de los Países Bajos bajo el marco de MiCA de la UE. Una vez autorizado, la stablecoin podría operar en toda la Unión Europea bajo una estructura regulatoria unificada.
El token estará completamente respaldado 1:1 con el euro. Al menos el 40% de las reservas se mantendrán en depósitos bancarios, mientras que el 60% restante se invertirá en bonos soberanos a corto plazo emitidos por diferentes países de la eurozona. Esta estructura busca mantener reservas estables y diversificadas. Los titulares también podrán acceder a redenciones las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Al mismo tiempo, Qivalis mantiene conversaciones avanzadas con exchanges de criptomonedas, creadores de mercado y proveedores de liquidez. Según el CEO Jan Sell, la prioridad es listar en plataformas de trading reguladas desde el lanzamiento. El apoyo temprano de los exchanges se considera clave para construir liquidez y profundidad de mercado.
El exchange español Bit2Me confirmó conversaciones con uno de los bancos participantes. Más allá de Europa, el consorcio también está evaluando sedes internacionales para ampliar el alcance del token.
Los pagos entre empresas en toda la zona euro impulsan la estrategia. Al usar una stablecoin en euros, las empresas podrían realizar pagos a través de infraestructura blockchain sin depender de intermediarios tradicionales.
De esta forma, las empresas podrían obtener una liquidación transfronteriza más rápida dentro del bloque. Los mercados globales de stablecoins siguen siendo dominados en gran medida por tokens respaldados por dólares estadounidenses. Los bancos europeos ven esa dependencia como una debilidad estructural en el sistema de pagos de la región.
Una alternativa regulada basada en euros ofrecería a las empresas una opción que no dependa de emisores estadounidenses ni de infraestructura en dólares. A nivel de políticas, las autoridades europeas también trabajan para fortalecer la independencia monetaria.
Mientras tanto, el Banco Central Europeo está desarrollando un euro digital como iniciativa pública. Aunque Qivalis opera en el sector privado, sus planes están alineados con esfuerzos más amplios para expandir el papel del euro en los pagos digitales.
La stablecoin en euros aún necesita aprobación regulatoria antes de su lanzamiento, con una fecha objetivo para finales de 2026. Si recibe la aprobación, Qivalis marcaría uno de los mayores esfuerzos conjuntos de bancos europeos para ingresar al mercado de stablecoins.