El Primer Ministro británico Keir Starmer remite a un ministro de su gabinete ante un asesor de ética tras serias acusaciones de haber difamado públicamente a varios periodistas. Bloomberg informó sobre este procedimiento, que marca un punto de inflexión en las políticas internas del ejecutivo británico respecto a la conducta de sus funcionarios.
La decisión de Starmer remite a un principio fundamental: la necesidad de mantener estándares éticos rigurosos dentro de la administración pública. El asesor de ética evaluará los hechos, analizará las acusaciones de difamación y recomendará las acci