Conocida institución financiera Cantor Fitzgerald señala en su último informe de fin de año que el mercado de criptomonedas podría estar entrando en las primeras etapas de una nueva ronda de “invierno cripto”, lo que podría hacer eco en el patrón cíclico de aproximadamente cuatro años en la historia de Bitcoin. Sin embargo, a diferencia de ocasiones anteriores, se espera que esta corrección sea menos caótica, más liderada por instituciones y cada vez más definida por las finanzas descentralizadas, la tokenización de activos del mundo real y una regulación más clara. Los datos del informe muestran que el valor total de RWA en la cadena ha aumentado a 18.500 millones de dólares en lo que va de año, y se espera que supere los 50.000 millones en 2026. Aunque el precio de Bitcoin podría verse presionado, la infraestructura del mercado y los participantes están experimentando una transformación estructural profunda que sienta las bases para un crecimiento más sostenible en la próxima fase.
Giro en el ciclo del mercado: una “institucionalización” del invierno cripto en gestación
Según el informe de fin de año del analista de Cantor Fitzgerald Brett Knoblauch, es muy probable que el mercado actual esté en las primeras etapas de una nueva ronda de “invierno cripto”. Esta conclusión se basa principalmente en que el precio de Bitcoin ha caído aproximadamente un 85% desde su pico, en un momento que coincide con los patrones cíclicos históricos. El informe predice que la presión de precios podría persistir durante varios meses, incluso probando la línea de equilibrio de grandes instituciones con posiciones en Bitcoin como MicroStrategy, que se estima en torno a los 75,000 dólares. Este análisis no es infundado, sino que se basa en la observación de los patrones de comportamiento del mercado tras múltiples ciclos de halving de Bitcoin, proporcionando a los inversores un marco temporal claro para entender la fase actual del mercado.
No obstante, Knoblauch señala con agudeza que esta posible caída del mercado tendrá diferencias sustanciales con los patrones pasados. Los inviernos cripto anteriores a menudo estuvieron acompañados de liquidaciones masivas de apalancamiento, fallos estructurales en proyectos y ventas de pánico por parte de inversores minoristas, con un mercado altamente volátil y desordenado. Pero en esta ocasión, el “perfil” del mercado está siendo moldeado por un grupo diferente: los participantes institucionales. La influencia de los minoristas se ha reducido relativamente, mientras que fondos institucionales con una visión de inversión a largo plazo y una gestión de riesgos más sólida están convirtiéndose en los actores clave que determinan la profundidad y estabilidad del mercado. Este cambio implica que la volatilidad podría volverse más “ordenada”, y que el proceso de caída podría no ir acompañado de quiebras en cascada ni de agotamiento de liquidez de manera tan aguda.
Este escenario dominado por instituciones también ha provocado una creciente brecha entre el rendimiento de los tokens y la actividad real en la cadena. El informe destaca que, aunque los precios en el mercado secundario puedan mantenerse débiles, la construcción de infraestructura en la cadena, la innovación en protocolos DeFi y la migración de activos del mundo real no se han desacelerado, sino que se están acelerando. Esto revela una tendencia central: la valoración del mercado de criptomonedas se está diversificando y ya no está impulsada únicamente por la especulación. La adopción de aplicaciones tecnológicas subyacentes y la digitalización de activos financieros se están convirtiendo en soportes de valor que no se pueden ignorar. Por ello, para los inversores, centrarse solo en los gráficos de precios puede ser insuficiente para captar la visión completa del mercado; también es crucial profundizar en los datos en cadena y en el desarrollo del ecosistema.
Aceleración de la transformación en la cadena: RWA y DEX como motores de crecimiento contracíclico
En el contexto de una posible corrección del mercado, ciertos ámbitos clave del ecosistema en la cadena muestran una resistencia contracíclica notable, siendo la tokenización de activos del mundo real una de las tendencias más destacadas. Según el informe de Cantor, el valor total de RWA tokenizados en la cadena ha crecido de manera sorprendente a un ritmo de tres veces en el año, alcanzando actualmente los 185.000 millones de dólares. Estas categorías de activos son diversas, incluyendo productos de crédito, bonos del Tesoro de EE. UU., acciones corporativas y otros activos tradicionales del sector financiero. Este crecimiento no es casual, sino que refleja un interés cada vez mayor de las instituciones financieras globales en utilizar la tecnología blockchain para emitir, liquidar y gestionar activos, buscando mayor eficiencia, transparencia y accesibilidad.
Cantor prevé que esta tendencia de crecimiento se acelerará en los próximos dos años. La predicción audaz del informe es que para 2026, la escala de RWA en la cadena podría superar los 500.000 millones de dólares. Los factores clave que impulsan esta aceleración incluyen que más bancos tradicionales, gestoras de activos y fondos de cobertura pasen de experimentos piloto a despliegues a escala real. Por ejemplo, la tokenización de bonos del Tesoro o fondos del mercado monetario puede ofrecer a los inversores globales acceso 24/7 y liquidaciones casi en tiempo real. Este proceso no solo es una migración tecnológica, sino una transformación profunda del paradigma financiero, que está llevando a la blockchain desde un espacio de innovación marginal a una infraestructura financiera principal.
Al mismo tiempo, los lugares donde se realizan las transacciones también están en constante migración silenciosa. Los exchanges descentralizados (DEX) continúan ganando cuota de mercado frente a las plataformas centralizadas. El informe reconoce que, con una posible caída en el precio de Bitcoin en 2026, el volumen de operaciones en todo el mercado cripto podría disminuir. Sin embargo, se espera que los DEX, especialmente aquellos que ofrecen trading de contratos perpetuos, sigan creciendo. La motivación detrás de esto son las mejoras continuas en infraestructura y experiencia de usuario: menor slippage, soluciones de interoperabilidad más eficientes y interfaces más amigables están reduciendo la barrera de entrada para los usuarios comunes en el mundo DeFi. Este cambio estructural significa que, incluso en un “invierno”, las actividades centrales de intercambio de valor e innovación financiera seguirán prosperando en la vía descentralizada.
Visión general de los principales protocolos RWA
Para entender mejor esta tendencia, a continuación se presentan algunos de los protocolos RWA clave en el mercado actual y su posicionamiento, que conforman la base del ecosistema de activos del mundo real en la cadena:
Ondo Finance: enfocado en tokenizar bonos del Tesoro de EE. UU. y activos líquidos de alta calidad, con productos como OUSG que ofrecen a los inversores acceso en la cadena a bonos a corto plazo.
Maple Finance: un mercado de crédito a nivel institucional, que conecta prestatarios institucionales con proveedores de capital nativos de criptomonedas a través de pools de préstamos en la cadena, dirigido principalmente a préstamos empresariales.
Centrifuge: dedicado a transformar activos del mundo real (como facturas o hipotecas inmobiliarias) en activos NFT financiables, y a facilitar financiamiento descentralizado a través de su plataforma.
Goldfinch: un protocolo de crédito sin necesidad de colateral excesivo, que ofrece préstamos a pequeñas y medianas empresas en mercados emergentes globales, donde los inversores obtienen rendimientos evaluando la solvencia del prestatario en lugar de colaterales en criptomonedas.
Claridad regulatoria: allanando el camino para la entrada masiva de instituciones
Además de los impulsores internos del mercado, la evolución del entorno regulatorio externo se perfila como una fuerza decisiva en la transformación del sector. El informe de Cantor destaca especialmente la importancia de la reciente aprobación en EE. UU. de la Ley de Clarificación del Mercado de Activos Digitales, considerándola un punto de inflexión importante. La principal contribución de esta ley es que, por primera vez, define legalmente cuándo un activo digital debe clasificarse como “valor” o “mercancía”, y asigna a la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) como la principal autoridad reguladora para activos y mercados que cumplen ciertos umbrales de descentralización. Esta distinción es crucial, ya que pone fin a la larga ambigüedad regulatoria que ha afectado al sector, proporcionando un marco legal previsible para la operación de proyectos.
La mayor claridad regulatoria reduce directamente los “riesgos de titulares”. En el pasado, acciones de cumplimiento o declaraciones regulatorias ambiguas provocaban frecuentes volatilidades en el mercado. Ahora, las reglas claras permiten que bancos, gestoras de activos y otras instituciones financieras tradicionales participen en el mercado cripto con menores costos de cumplimiento y menor incertidumbre legal. Pueden diseñar productos estructurados que cumplan con las regulaciones, ofrecer exposición a activos digitales a sus clientes o integrar la tecnología blockchain en sus procesos de liquidación y compensación. La puerta que antes parecía cerrada, ahora se abre oficialmente, atrayendo flujos de capital y capacidades profesionales sin precedentes.
Más aún, la Ley de Claridad también ofrece un camino regulatorio viable para los protocolos descentralizados. El informe señala que la conformidad siempre ha sido uno de los principales obstáculos para DeFi. Ahora, al establecer estándares específicos como el umbral de descentralización, los protocolos que operan verdaderamente de forma descentralizada podrían obtener reconocimiento legal bajo la supervisión de la CFTC. Esto no solo aumenta la legitimidad de DeFi, sino que también incentiva a los proyectos a incorporar consideraciones regulatorias desde su fase inicial. Un ecosistema DeFi que opere bajo reglas claras será mucho más atractivo para el capital institucional que busca seguridad y retornos estables. Por lo tanto, la evolución regulatoria no es una amenaza a la innovación, sino un facilitador para aplicaciones más grandes y robustas en la siguiente etapa.
Nuevos modelos y riesgos potenciales: predicciones de crecimiento y vulnerabilidades del mercado
Más allá de las tendencias principales, el informe de Cantor revela algunas áreas de rápido crecimiento, como los mercados de predicción en cadena, especialmente en el ámbito de las apuestas deportivas. Los datos muestran que el volumen de transacciones en este sector ha superado los 5.900 millones de dólares, incluso superando en más del 50% las apuestas totales del tercer trimestre de DraftKings, uno de los gigantes tradicionales en apuestas deportivas. Empresas tradicionales de tecnología financiera y cripto como Robinhood y Coinbase también han ingresado en este campo, introduciendo modelos basados en libros de órdenes, más justos y transparentes, que desafían directamente a la industria de las apuestas tradicionales. Esto no solo amplía los casos de uso de las aplicaciones cripto, sino que también indica que las redes de predicción descentralizadas basadas en blockchain podrían revolucionar en más ámbitos los modelos tradicionales de intermediación y valoración.
Sin embargo, en medio de esta transformación estructural positiva, los riesgos a corto plazo no deben subestimarse. El informe señala varias vulnerabilidades del mercado. La primera es la relación delicada entre el precio de Bitcoin y el coste medio de los grandes tenedores. Actualmente, el precio de Bitcoin está aproximadamente un 17% por encima del coste medio de las posiciones de MicroStrategy. Esta “línea de coste promedio” es un soporte psicológico y técnico clave; si el precio cae por debajo, podría generar preocupaciones sobre posibles ventas forzadas por parte de estos “hacedores de mercado”, lo que aumentaría la volatilidad y el pánico. Aunque Cantor considera poco probable que MicroStrategy venda activamente, en un mercado frágil, los niveles psicológicos suelen tener mayor peso que los fundamentales.
Por otro lado, productos como los fideicomisos de activos digitales, que en el pasado fueron canales principales de entrada institucional, han visto ralentizarse significativamente sus flujos de fondos. Con la caída de los precios de los tokens, las primas o descuentos respecto al valor neto de los activos en estos fideicomisos se han reducido, disminuyendo su atractivo como herramientas de arbitraje o asignación con altas primas. Esto indica que las instituciones están diversificando sus formas de entrada, comprando directamente en exchanges regulados, participando en DeFi o invirtiendo en RWA, en lugar de depender únicamente de fideicomisos. Este cambio, aunque saludable, requiere que los indicadores tradicionales de interés institucional sean reajustados, ya que la forma de participación está evolucionando.
Perspectivas para 2026: un año de consolidación, no de explosión, esperando un crecimiento sostenido
En conjunto, el análisis de Cantor Fitzgerald para 2026 tiene un tono de “consolidación” más que de “expectativa de explosión”. El informe sugiere que el mercado no experimentará una subida épica en precios en el corto plazo. Más bien, 2026 será probablemente un período de integración y construcción. Detrás de la aparente desaceleración de precios, la industria está internalizándose profundamente: fortalecimiento del marco institucional, construcción de barreras regulatorias, perfeccionamiento de infraestructura clave en la cadena y flujo continuo de activos del mundo real. Estos cambios, como corrientes subterráneas, son poderosos pero difíciles de observar directamente, y en conjunto preparan el camino para que las criptomonedas se integren en el sistema financiero macro global.
Para diferentes actores del mercado, esta fase implica distintas estrategias. Para inversores a largo plazo y instituciones, puede ser una ventana para realizar inversiones estratégicas, identificando y apostando por proyectos con ventajas tecnológicas y comerciales reales en áreas como DeFi, RWA y infraestructura regulada. Para los traders, el mercado puede presentar movimientos laterales, impulsados por factores macroeconómicos, ciclos de liquidez y eventos específicos del sector, exigiendo mayor gestión del riesgo y timing. Para los constructores del ecosistema, un entorno regulatorio claro y la demanda institucional ofrecen una dirección más definida para la innovación de productos.
Finalmente, el informe de Cantor describe una evolución del sector desde un “crecimiento salvaje” hacia una “gestión meticulosa”. La posible “invierno cripto” ya no sería una catástrofe apocalíptica, sino una especie de metamorfosis y prueba de resistencia que elimina modelos especulativos frágiles, dejando espacio para aplicaciones institucionales sólidas y avances tecnológicos. Cuando la energía del precio se calme temporalmente, será el mejor momento para observar los cambios fundamentales en la industria. Se espera que 2026 sea recordado como el año en que las criptomonedas pasaron de ser un activo de especulación a una infraestructura financiera, desde la periferia hasta el núcleo del sistema financiero global. Después del invierno, no necesariamente llegará un espectáculo de fuegos artificiales, sino un ecosistema más amplio, estable y lleno de vida.
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El invierno cripto podría volver en 2026, pero Cantor Fitzgerald prevé una nueva era de crecimiento institucionalizado y transformación en la cadena.
Conocida institución financiera Cantor Fitzgerald señala en su último informe de fin de año que el mercado de criptomonedas podría estar entrando en las primeras etapas de una nueva ronda de “invierno cripto”, lo que podría hacer eco en el patrón cíclico de aproximadamente cuatro años en la historia de Bitcoin. Sin embargo, a diferencia de ocasiones anteriores, se espera que esta corrección sea menos caótica, más liderada por instituciones y cada vez más definida por las finanzas descentralizadas, la tokenización de activos del mundo real y una regulación más clara. Los datos del informe muestran que el valor total de RWA en la cadena ha aumentado a 18.500 millones de dólares en lo que va de año, y se espera que supere los 50.000 millones en 2026. Aunque el precio de Bitcoin podría verse presionado, la infraestructura del mercado y los participantes están experimentando una transformación estructural profunda que sienta las bases para un crecimiento más sostenible en la próxima fase.
Giro en el ciclo del mercado: una “institucionalización” del invierno cripto en gestación
Según el informe de fin de año del analista de Cantor Fitzgerald Brett Knoblauch, es muy probable que el mercado actual esté en las primeras etapas de una nueva ronda de “invierno cripto”. Esta conclusión se basa principalmente en que el precio de Bitcoin ha caído aproximadamente un 85% desde su pico, en un momento que coincide con los patrones cíclicos históricos. El informe predice que la presión de precios podría persistir durante varios meses, incluso probando la línea de equilibrio de grandes instituciones con posiciones en Bitcoin como MicroStrategy, que se estima en torno a los 75,000 dólares. Este análisis no es infundado, sino que se basa en la observación de los patrones de comportamiento del mercado tras múltiples ciclos de halving de Bitcoin, proporcionando a los inversores un marco temporal claro para entender la fase actual del mercado.
No obstante, Knoblauch señala con agudeza que esta posible caída del mercado tendrá diferencias sustanciales con los patrones pasados. Los inviernos cripto anteriores a menudo estuvieron acompañados de liquidaciones masivas de apalancamiento, fallos estructurales en proyectos y ventas de pánico por parte de inversores minoristas, con un mercado altamente volátil y desordenado. Pero en esta ocasión, el “perfil” del mercado está siendo moldeado por un grupo diferente: los participantes institucionales. La influencia de los minoristas se ha reducido relativamente, mientras que fondos institucionales con una visión de inversión a largo plazo y una gestión de riesgos más sólida están convirtiéndose en los actores clave que determinan la profundidad y estabilidad del mercado. Este cambio implica que la volatilidad podría volverse más “ordenada”, y que el proceso de caída podría no ir acompañado de quiebras en cascada ni de agotamiento de liquidez de manera tan aguda.
Este escenario dominado por instituciones también ha provocado una creciente brecha entre el rendimiento de los tokens y la actividad real en la cadena. El informe destaca que, aunque los precios en el mercado secundario puedan mantenerse débiles, la construcción de infraestructura en la cadena, la innovación en protocolos DeFi y la migración de activos del mundo real no se han desacelerado, sino que se están acelerando. Esto revela una tendencia central: la valoración del mercado de criptomonedas se está diversificando y ya no está impulsada únicamente por la especulación. La adopción de aplicaciones tecnológicas subyacentes y la digitalización de activos financieros se están convirtiendo en soportes de valor que no se pueden ignorar. Por ello, para los inversores, centrarse solo en los gráficos de precios puede ser insuficiente para captar la visión completa del mercado; también es crucial profundizar en los datos en cadena y en el desarrollo del ecosistema.
Aceleración de la transformación en la cadena: RWA y DEX como motores de crecimiento contracíclico
En el contexto de una posible corrección del mercado, ciertos ámbitos clave del ecosistema en la cadena muestran una resistencia contracíclica notable, siendo la tokenización de activos del mundo real una de las tendencias más destacadas. Según el informe de Cantor, el valor total de RWA tokenizados en la cadena ha crecido de manera sorprendente a un ritmo de tres veces en el año, alcanzando actualmente los 185.000 millones de dólares. Estas categorías de activos son diversas, incluyendo productos de crédito, bonos del Tesoro de EE. UU., acciones corporativas y otros activos tradicionales del sector financiero. Este crecimiento no es casual, sino que refleja un interés cada vez mayor de las instituciones financieras globales en utilizar la tecnología blockchain para emitir, liquidar y gestionar activos, buscando mayor eficiencia, transparencia y accesibilidad.
Cantor prevé que esta tendencia de crecimiento se acelerará en los próximos dos años. La predicción audaz del informe es que para 2026, la escala de RWA en la cadena podría superar los 500.000 millones de dólares. Los factores clave que impulsan esta aceleración incluyen que más bancos tradicionales, gestoras de activos y fondos de cobertura pasen de experimentos piloto a despliegues a escala real. Por ejemplo, la tokenización de bonos del Tesoro o fondos del mercado monetario puede ofrecer a los inversores globales acceso 24/7 y liquidaciones casi en tiempo real. Este proceso no solo es una migración tecnológica, sino una transformación profunda del paradigma financiero, que está llevando a la blockchain desde un espacio de innovación marginal a una infraestructura financiera principal.
Al mismo tiempo, los lugares donde se realizan las transacciones también están en constante migración silenciosa. Los exchanges descentralizados (DEX) continúan ganando cuota de mercado frente a las plataformas centralizadas. El informe reconoce que, con una posible caída en el precio de Bitcoin en 2026, el volumen de operaciones en todo el mercado cripto podría disminuir. Sin embargo, se espera que los DEX, especialmente aquellos que ofrecen trading de contratos perpetuos, sigan creciendo. La motivación detrás de esto son las mejoras continuas en infraestructura y experiencia de usuario: menor slippage, soluciones de interoperabilidad más eficientes y interfaces más amigables están reduciendo la barrera de entrada para los usuarios comunes en el mundo DeFi. Este cambio estructural significa que, incluso en un “invierno”, las actividades centrales de intercambio de valor e innovación financiera seguirán prosperando en la vía descentralizada.
Visión general de los principales protocolos RWA
Para entender mejor esta tendencia, a continuación se presentan algunos de los protocolos RWA clave en el mercado actual y su posicionamiento, que conforman la base del ecosistema de activos del mundo real en la cadena:
Ondo Finance: enfocado en tokenizar bonos del Tesoro de EE. UU. y activos líquidos de alta calidad, con productos como OUSG que ofrecen a los inversores acceso en la cadena a bonos a corto plazo.
Maple Finance: un mercado de crédito a nivel institucional, que conecta prestatarios institucionales con proveedores de capital nativos de criptomonedas a través de pools de préstamos en la cadena, dirigido principalmente a préstamos empresariales.
Centrifuge: dedicado a transformar activos del mundo real (como facturas o hipotecas inmobiliarias) en activos NFT financiables, y a facilitar financiamiento descentralizado a través de su plataforma.
Goldfinch: un protocolo de crédito sin necesidad de colateral excesivo, que ofrece préstamos a pequeñas y medianas empresas en mercados emergentes globales, donde los inversores obtienen rendimientos evaluando la solvencia del prestatario en lugar de colaterales en criptomonedas.
Claridad regulatoria: allanando el camino para la entrada masiva de instituciones
Además de los impulsores internos del mercado, la evolución del entorno regulatorio externo se perfila como una fuerza decisiva en la transformación del sector. El informe de Cantor destaca especialmente la importancia de la reciente aprobación en EE. UU. de la Ley de Clarificación del Mercado de Activos Digitales, considerándola un punto de inflexión importante. La principal contribución de esta ley es que, por primera vez, define legalmente cuándo un activo digital debe clasificarse como “valor” o “mercancía”, y asigna a la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) como la principal autoridad reguladora para activos y mercados que cumplen ciertos umbrales de descentralización. Esta distinción es crucial, ya que pone fin a la larga ambigüedad regulatoria que ha afectado al sector, proporcionando un marco legal previsible para la operación de proyectos.
La mayor claridad regulatoria reduce directamente los “riesgos de titulares”. En el pasado, acciones de cumplimiento o declaraciones regulatorias ambiguas provocaban frecuentes volatilidades en el mercado. Ahora, las reglas claras permiten que bancos, gestoras de activos y otras instituciones financieras tradicionales participen en el mercado cripto con menores costos de cumplimiento y menor incertidumbre legal. Pueden diseñar productos estructurados que cumplan con las regulaciones, ofrecer exposición a activos digitales a sus clientes o integrar la tecnología blockchain en sus procesos de liquidación y compensación. La puerta que antes parecía cerrada, ahora se abre oficialmente, atrayendo flujos de capital y capacidades profesionales sin precedentes.
Más aún, la Ley de Claridad también ofrece un camino regulatorio viable para los protocolos descentralizados. El informe señala que la conformidad siempre ha sido uno de los principales obstáculos para DeFi. Ahora, al establecer estándares específicos como el umbral de descentralización, los protocolos que operan verdaderamente de forma descentralizada podrían obtener reconocimiento legal bajo la supervisión de la CFTC. Esto no solo aumenta la legitimidad de DeFi, sino que también incentiva a los proyectos a incorporar consideraciones regulatorias desde su fase inicial. Un ecosistema DeFi que opere bajo reglas claras será mucho más atractivo para el capital institucional que busca seguridad y retornos estables. Por lo tanto, la evolución regulatoria no es una amenaza a la innovación, sino un facilitador para aplicaciones más grandes y robustas en la siguiente etapa.
Nuevos modelos y riesgos potenciales: predicciones de crecimiento y vulnerabilidades del mercado
Más allá de las tendencias principales, el informe de Cantor revela algunas áreas de rápido crecimiento, como los mercados de predicción en cadena, especialmente en el ámbito de las apuestas deportivas. Los datos muestran que el volumen de transacciones en este sector ha superado los 5.900 millones de dólares, incluso superando en más del 50% las apuestas totales del tercer trimestre de DraftKings, uno de los gigantes tradicionales en apuestas deportivas. Empresas tradicionales de tecnología financiera y cripto como Robinhood y Coinbase también han ingresado en este campo, introduciendo modelos basados en libros de órdenes, más justos y transparentes, que desafían directamente a la industria de las apuestas tradicionales. Esto no solo amplía los casos de uso de las aplicaciones cripto, sino que también indica que las redes de predicción descentralizadas basadas en blockchain podrían revolucionar en más ámbitos los modelos tradicionales de intermediación y valoración.
Sin embargo, en medio de esta transformación estructural positiva, los riesgos a corto plazo no deben subestimarse. El informe señala varias vulnerabilidades del mercado. La primera es la relación delicada entre el precio de Bitcoin y el coste medio de los grandes tenedores. Actualmente, el precio de Bitcoin está aproximadamente un 17% por encima del coste medio de las posiciones de MicroStrategy. Esta “línea de coste promedio” es un soporte psicológico y técnico clave; si el precio cae por debajo, podría generar preocupaciones sobre posibles ventas forzadas por parte de estos “hacedores de mercado”, lo que aumentaría la volatilidad y el pánico. Aunque Cantor considera poco probable que MicroStrategy venda activamente, en un mercado frágil, los niveles psicológicos suelen tener mayor peso que los fundamentales.
Por otro lado, productos como los fideicomisos de activos digitales, que en el pasado fueron canales principales de entrada institucional, han visto ralentizarse significativamente sus flujos de fondos. Con la caída de los precios de los tokens, las primas o descuentos respecto al valor neto de los activos en estos fideicomisos se han reducido, disminuyendo su atractivo como herramientas de arbitraje o asignación con altas primas. Esto indica que las instituciones están diversificando sus formas de entrada, comprando directamente en exchanges regulados, participando en DeFi o invirtiendo en RWA, en lugar de depender únicamente de fideicomisos. Este cambio, aunque saludable, requiere que los indicadores tradicionales de interés institucional sean reajustados, ya que la forma de participación está evolucionando.
Perspectivas para 2026: un año de consolidación, no de explosión, esperando un crecimiento sostenido
En conjunto, el análisis de Cantor Fitzgerald para 2026 tiene un tono de “consolidación” más que de “expectativa de explosión”. El informe sugiere que el mercado no experimentará una subida épica en precios en el corto plazo. Más bien, 2026 será probablemente un período de integración y construcción. Detrás de la aparente desaceleración de precios, la industria está internalizándose profundamente: fortalecimiento del marco institucional, construcción de barreras regulatorias, perfeccionamiento de infraestructura clave en la cadena y flujo continuo de activos del mundo real. Estos cambios, como corrientes subterráneas, son poderosos pero difíciles de observar directamente, y en conjunto preparan el camino para que las criptomonedas se integren en el sistema financiero macro global.
Para diferentes actores del mercado, esta fase implica distintas estrategias. Para inversores a largo plazo y instituciones, puede ser una ventana para realizar inversiones estratégicas, identificando y apostando por proyectos con ventajas tecnológicas y comerciales reales en áreas como DeFi, RWA y infraestructura regulada. Para los traders, el mercado puede presentar movimientos laterales, impulsados por factores macroeconómicos, ciclos de liquidez y eventos específicos del sector, exigiendo mayor gestión del riesgo y timing. Para los constructores del ecosistema, un entorno regulatorio claro y la demanda institucional ofrecen una dirección más definida para la innovación de productos.
Finalmente, el informe de Cantor describe una evolución del sector desde un “crecimiento salvaje” hacia una “gestión meticulosa”. La posible “invierno cripto” ya no sería una catástrofe apocalíptica, sino una especie de metamorfosis y prueba de resistencia que elimina modelos especulativos frágiles, dejando espacio para aplicaciones institucionales sólidas y avances tecnológicos. Cuando la energía del precio se calme temporalmente, será el mejor momento para observar los cambios fundamentales en la industria. Se espera que 2026 sea recordado como el año en que las criptomonedas pasaron de ser un activo de especulación a una infraestructura financiera, desde la periferia hasta el núcleo del sistema financiero global. Después del invierno, no necesariamente llegará un espectáculo de fuegos artificiales, sino un ecosistema más amplio, estable y lleno de vida.