Casi 30 comentarios han sido enviados a la Junta de la Reserva Federal de EE. UU. (Fed) antes de la fecha límite del viernes, en torno a la propuesta de “cuenta maestra reducida” (skinny master account) – un mecanismo que permite a algunas organizaciones elegibles acceder de manera limitada al sistema de pagos del banco central.
Esta propuesta busca abrir un acceso controlado para las instituciones financieras no tradicionales, en el contexto de innovación tecnológica, pero aún limitando los beneficios como la no obtención de intereses sobre los saldos, la no acceso a la ventana de descuento y la imposición de un límite en los saldos nocturnos.
Anchorage Digital Bank – el primer banco cripto con licencia federal – expresó su apoyo a la iniciativa de la Fed, aunque advirtió que el límite en los saldos nocturnos podría representar un riesgo operativo. Según el borrador, la Fed considera establecer un límite de “500 millones de USD o 10% del total de activos” para las organizaciones que posean cuentas. Anchorage propone eliminar o elevar este límite, argumentando que la regulación actual obliga a las organizaciones a transferir fondos a través de bancos intermediarios, lo que reintroduce riesgos crediticios y operativos que las cuentas de pago buscan eliminar.
Mientras tanto, las asociaciones de bancos comunitarios expresan su preocupación por la seguridad del sistema. La Asociación de Bancos de Colorado enfatiza que las cuentas maestras tradicionales solo se otorgan a organizaciones aseguradas y de bajo riesgo, con una supervisión estricta. La Asociación de Bancos Comunitarios de Illinois advierte que permitir a nuevas instituciones financieras acceder a cuentas “reducidas” podría crear ventajas competitivas desleales y poner en riesgo a los consumidores y al sistema financiero.
Por otro lado, la Unión de Pagos Blockchain – con la participación de la Fundación Solana y la Fundación Sui – califica la propuesta como “ya pasada de moda”, argumentando que el acceso al sistema de pagos del banco central es clave para implementar el marco legal de stablecoins a nivel federal (Ley GENIUS), asegurando al mismo tiempo la misión de protección del sistema de pagos de la Fed.